Teresa Cifuentes Martínez recuerda que tenía 3 años cuando aprendió, junto a sus hermanos, a meditar el padrenuestro. Su padre les enseñaba por frases, explicándoles cada significado. Cuenta que su fe comenzó así, “uniendo palabras”. Esa niña hoy es abuela, y lidera varias comunidades de fieles y grupos de oración. “No tengo palabras para describir lo grandiosa que es la fe conmigo (...). Todo es posible con la fe”, dice.
El filósofo y antropólogo Hernán Darío Gil Alzate, docente en el Centro de Humanidades de la Universidad Pontificia Bolivariana y en el Seminario Mayor de Medellín, explica que con la fe se busca darle orden a la existencia. “Cuando se vive en la claridad se tiene la seguridad de la vida. Eso sería la fe para las grandes religiones...