Cada vez que un funcionario habla del Gobierno Petro, se genera un revuelo que afecta directamente el funcionamiento interno de varias entidades del Estado. En esta ocasión, se trató de Angie Rodríguez, quien fue una de las manos derechas que más tiempo le duró al presidente cuando estuvo en el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre).
En medio de una entrevista este martes, señaló que, según ella, funcionarios de este Gobierno tendrían un plan para “apartarla” de su cargo.
Dos de las personas que, según Rodríguez, han incidido en este “boicot” en su contra son Juliana Guerrero y Carlos Carrillo. En entrevista con Semana, la exdirectora del Dapre aseguró que este último se habría unido con más personas para “perjudicarla”.
“Lo más peligroso para mí, que expone mi vida y mi integridad, es que él se une a otras personas para perjudicarme”, aseguró Rodríguez.
Ya salieron a la luz los chats que, presuntamente, involucrarían a Carrillo y a Guerrero en este presunto “complot” en contra de Rodríguez.
Según lo que narra la funcionaria, todo comenzó la noche del 6 de febrero de 2026, cuando a las 9:57 p. m. fue contactada por un sujeto que se presentó como un ‘mensajero’. Según relata Rodríguez en su denuncia, este contacto inicial buscaba sembrar zozobra sobre la seguridad de la información del Fondo Adaptación.
“Este individuo afirmó poseer un dispositivo electrónico supuestamente perteneciente a un alto funcionario del Fondo Adaptación, en el cual estarían conversaciones de WhatsApp y documentos oficiales que vincularían a dicho servidor público como ‘topo’ de sectores políticos de oposición, haciendo mención expresa de los nombres de Carlos Carrillo y el senador Ciro Ramírez”, dijo.
Rápidamente, la conversación pasó de una mera comunicación a una exigencia económica, donde el sujeto señaló que el precio por el dispositivo físico era de “cincuenta de los grandes”.
A lo que Rodríguez confiesa: “Sentí que mi único camino, frente a esto, era el de acceder a sus pretensiones”.
El hombre le aseguró que se trataba de “un negocio privado”, pero que valía la pena porque ahí se daría cuenta de inmediato de quién es el topo, un supuesto “contratista”. Y así siguieron mensajes: “Necesito que me dé una respuesta rápida para no tener que tomar un plan B”.
A lo largo de decenas de chats se observa cómo Rodríguez intentó postergar el pago, mientras el interlocutor expresaba dudas sobre ella tildándola de “maquiavélica”.
Sobre esto se señala: “Y cuando me refiero a que puede ser maquiavélica, estoy atento a que no vaya a salir diciendo que es que la estoy extorsionando; entonces, si usted es una mujer seria y no es mala, concluyamos el negocio en el que estamos”.
En los momentos de mayor angustia, Rodríguez le manifestó al extorsionador: “Yo no soy una mala mujer”, y reveló su verdadero temor al confesar: “Tengo miedo y pienso en mi hijo”. A pesar de que ella se sentía abrumada, la presión no cesó.
“La voy a joder por bocona”
En las conversaciones, también Carrillo celebra la estrategia de infiltración afirmando: “Por eso la acción del caballo de Troya siempre funciona”.
Ante la efectividad del método, el presunto espía consulta si existen otros informantes en las oficinas principales, a lo que el director de la UNGRD responde: “De momento solo te tengo a ti y lo digo con honestidad. Por eso me interesa que te sostengas allá en ese cargo”.
Además, señala: “Toda la información que pueda perjudicar a esa vieja (Rodríguez), puede usted contar con ella, desde que me remunere bien también a mí”.
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Ante esta petición, la respuesta de Carrillo garantiza estabilidad al asegurar: “Usted tranquilo, que mientras a mí no me muevan de mi asiento, usted seguirá en el suyo”, lo que genera una reacción de alivio en su interlocutor, quien añade: “Por lo menos ese es el alivio que siento estando bajo su paraguas, mi doc”.
El objetivo de la operación, según se desprende de los mensajes, era desacreditar a la funcionaria Rodríguez.
Carrillo instruye a su contacto de manera tajante: “Tienes que recoger toda la información que pueda perjudicar a esa vieja porque la voy a joder por bocona”.
Es más, en una de las respuestas del presunto espía es que “esa vieja se pasa de lambona y regalada con el pte”. A lo que responde Carrillo: “demasiado, mucho más que Laura Sarabia”.