Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

Habla primer vicepresidente que tiene frenada la reforma a la salud: “El Gobierno no va a lograr ejercer presión en mis decisiones”

El representante Jorge Tovar tiene en sus manos la posibilidad de destrabar la reforma a la salud; sin embargo, permanece firme en su negativa a agendar el proyecto.

  • Tovar insiste en que no le gusta la reforma y que “nada va a hacer que cambie mi posición”. Eso sí, dice que no puede oponerse “por siempre” a agendar el proyecto. FOTO Cortesía
    Tovar insiste en que no le gusta la reforma y que “nada va a hacer que cambie mi posición”. Eso sí, dice que no puede oponerse “por siempre” a agendar el proyecto. FOTO Cortesía
28 de febrero de 2025
bookmark

El representante Jorge Rodrigo Tovar, de las curules de víctimas, es por estos días uno de los congresistas más cotizados y cortejados del país. Como primer vicepresidente de la Cámara hoy por hoy tiene en sus manos el futuro de la reforma a la salud y su respaldo o rechazo es determinante para destrabar la discusión.

El proyecto permanece estancado en Cámara, pues tanto Tovar como la segunda vicepresidenta, Lina María Garrido (Cambio Radical), se oponen a agendar la iniciativa. Ello deja en desventaja al presidente de la Corporación, Jaime Raúl Salamanca (Alianza Verde), que sí le copia al Gobierno. Es decir, se necesitan dos de los tres miembros de la mesa directiva para agendar la reforma.

En medio de los coqueteos, Tovar fue invitado a un encuentro con el nuevo ministro del Interior, Armando Benedetti, en el que terminó llegando el presidente. No obstante, en diálogo con EL COLOMBIANO explica las razones de su negativa, ratifica que no cambiará de opinión y habla de las presuntas presiones por parte del Ejecutivo.

El país conoció ayer que el miércoles hubo un cónclave entre el ministro Benedetti con varios aliados en Cámara para destrabar la reforma e intempestivamente acudió el presidente Petro. ¿En qué condiciones se desarrolló esa reunión?

“Voy a ser muy claro con el tema. La reunión fue convocada por el ministro, a quien no conocía. Me dijeron: ‘van a asistir todos los voceros de la Cámara’ y está invitando el ministro Benedetti, que quiere tener un contacto normal con los parlamentarios. Hasta ahí todo todo iba perfecto.

Yo llegué a la reunión y allí solo estaba el ministro, no estaba el presidente. Yo no tenía nada que discutir frente a consensos en artículos de la reforma, porque a mí no me gusta ese proyecto y nada va a hacer que yo cambie mi posición”.

¿Y sí estaban los voceros de los diferentes partidos o solo aliados del Gobierno?

“Cuando llegué a la reunión me encontré con que solo estaban los voceros de las bancadas afines al Gobierno, razón por la cual, pedí inmediatamente el micrófono y reiteré lo que he dicho públicamente: que el agendamiento de la reforma a la salud se discutirá exclusivamente con la mesa directiva, no con el Gobierno Nacional.

Además, hasta que el ministro de Salud (Guillermo Alfonso Jaramillo) no empiece a cumplir las órdenes emitidas por la Corte Constitucional para atender los líos del sistema no estaré dispuesto a firmar el orden del día”.

Pero, ¿se sintió engañado? Usted fue convocado a una reunión de voceros y terminó en un cónclave de aliados del Gobierno...

“Había bancadas de Gobierno y bancadas independientes para hacer honor a la verdad. Pero se inició a hablar de la reforma la salud y yo sentí que no debía estar en ese espacio”.

¿La reunión entre voceros era para hablar de la reforma a la salud?

“Cuando me llamaron a invitarme a mí únicamente me dijeron que era una reunión con los voceros de la Cámara y el ministro. Hasta ahí yo lo vi normal. No pensé, la verdad, que fuera un tema para conversar de la reforma”.

Es decir, le hicieron encerrona...

“No sé. Yo no lo tomaría así. Simplemente sentí que no debía estar ahí”.

Pero que a usted lo convoquen a una cosa y le salgan con otra, ¿no es un engaño? Es que incluso le dijeron que iba a llegar el presidente, ¿no es una forma de intimidación también?

“A mí eso no me intimida, ni el Gobierno con esas cosas va a lograr ejercer presión en mi en mis decisiones. Pensé que era una reunión con todos los voceros. Yo me molesté, sentí que ahí no debía estar”.

Tras ese espacio, ¿ha hablado con alguien del Gobierno?

“No, no he conversado”.

Su postura es clave para agendar la reforma y destrabar la discusión. ¿Teme algún tipo de presión o persuasión para que cambie de opinión?

“No hay manera alguna para que al vicepresidente la Cámara el Gobierno lo presione para para cambiar el voto. Eso no va a pasar. Y frente al agendamiento tengo que ser responsable con la plenaria de la Cámara: la discusión de la reforma a la salud ya se abrió en diciembre. Falta más o menos la mitad. Por obligación legal esa discusión se debe dar. Yo no puedo oponerme por siempre a que se dé esa discusión. Eso hay que dejarlo muy claro.

No obstante, los tiempos de cuándo se debe dar sí los ponemos nosotros y no voy a permitir, como ha pasado, que los marque el Gobierno Nacional. Yo he sido muy claro: que el ministro de salud cumpla las órdenes de la Corte y yo estaría dispuesto a que se discuta la reforma”.

¿Habría algún otra consideración que lo llevaría a contemplar agendar la reforma y cambiar de opinión?

“Si bien es la mesa directiva quien determina el orden del día, también nosotros debemos escuchar a las bancadas, pero insisto: si el ministro empieza a cumplir lo ordenado por la Corte yo estaría dispuesto a que se discutiera la reforma la salud en la plenaria de la Cámara. Si no, no”.

¿Qué no le suena de la reforma a la salud?

“Mi posición como vicepresidente de la Cámara no tiene nada que ver con mi posición como representante frente a la reforma. A mí ese proyecto, como representante, no me ha gustado, no me gusta y no me gustará. Se discuta cuando se discuta mi voto va a ser no.

Sin embargo, como vicepresidente debo decir que hay congestión legislativa de proyectos de iniciativa de congresistas, todos muy importantes para las regiones que nosotros representamos”.

Días atrás el presidente Gustavo Petro aseguró que la negativa a agendar el proyecto eran una muestra de sabotaje y filibusterismo. ¿Qué le responde?

“Para nada. Lo que pasa aquí es que los gobiernos han estado acostumbrados, y este Gobierno también, a que los tiempos en el Congreso los dispongan ellos y no los representantes. Mientras yo sea el vicepresidente no voy a permitir eso”.

¿Esta postura que ha asumido con la representante Garrido les ha costado algún tipo de desencuentro o conflicto con el presidente de la Cámara, que sí quiere agendar el proyecto?

“Respeto mucho al presidente de la Cámara. En este punto frente a la reforma no nos hemos encontrado y hemos tenido discusiones. Él es muy cercano al Gobierno y ha considerado que la reforma ha debido iniciar su discusión desde que arrancamos sesiones. Por el contrario, yo pienso que hasta que no se cumpla lo ordenado por la Corte no debemos iniciar el debate.

Por supuesto, eso nos ha llevado a tener algunas discusiones, pero son supremamente normales en una mesa directiva. No son discusiones personales, simplemente hemos tenido un desencuentro en cuanto al momento en que se debe discutir la reforma, porque ese proyecto hay que discutirlo y esa discusión se inició en el mes de diciembre, pero se tiene que cerrar. Ya se han aprobado, lastimosamente, casi la mitad de los artículos”.

El empleo que buscas
está a un clic

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD