EL COLOMBIANO conoció detalles sobre la salida de Guillermo Gómez, el jefe de prensa de Presidencia que fue nombrado en agosto de 2024. Con su salida, que fue una renuncia, según un decreto conocido por este diario, ya son ocho personas las que han pasado por ese cargo. Quien lo reemplazará será Augusto Cubides, actual director del Periódico Vida, que es del Gobierno.
La salida de Gómez se venía cocinando desde hace varias semanas y sonaron varios nombres para reemplazarlo. El presidente Gustavo Petro tenía sobre su escritorio algunas hojas de vida de comunicadores destacados del Ejecutivo y finalmente escogió la de Augusto Cubides, un periodista de larga trayectoria que ya venía desempeñándose como asesor de comunicaciones del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre).
Se habla de que Gómez, que trabajó con el exministro de Justicia, Nestor Osuna, volvería a trabajar con él, pero ahora en la Procuraduría. Entre los grupos de periodistas de Presidencia se destaca la labor de Gómez durante estos meses.
El manejo de X de Petro
Una de las cosas que usualmente hace un jefe de prensa es asesorar al presidente con la estrategia de las redes sociales. Pero con el presidente Petro no aplica, por lo menos en X.
El mandatario, en tiempos de las redes sociales, ha cambiado la forma de relacionarse con la ciudadanía y, además, con su mismo equipo de comunicaciones. Tiene el celular a la mano y él mismo publica lo que piensa en X, antes Twitter, su red social favorita. No hay filtros. Por eso el presidente caza peleas y emprende discusiones sobre cualquier tema. El mandatario ha estigmatizado a la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) porque en su conformación hizo parte, cuando era periodista, el exvicepresidente Francisco Santos. Al mismo tiempo, acusó a algunos comunicadores y medios de ser “prensa Mossad” –agencia de inteligencia de Israel–.
¿Qué implicaciones tiene ese comportamiento para un presidente? EL COLOMBIANO conversó con el expresidente Ernesto Samper, quien considera que sí se necesita un consejero de comunicaciones “siempre y cuando se tenga una estrategia” y cree que “está bien” que Petro maneje la red social X. “Hay unos medios en los cuales un presidente se siente más cómodo (...) aprendí con alguna dificultad, siguiendo las recomendaciones de (Marshall) McLuhan que la oportunidad es la que hace el mensaje”. Esto último lo tiene claro el actual presidente, quien opina prácticamente sobre casi todo, pero los efectos que eso genera a veces pueden ser nocivos.
Samper, sin embargo, cree que un jefe de comunicaciones o de prensa es importante para un mandatario porque “es la imagen del presidente y su contacto con una parte del mundo exterior. Pero ese cargo debe tener una sintonía total con el presidente para su tarea sea efectiva (...) la estrategia de comunicaciones debe tener en cuenta la propia personalidad y manera de comunicarse del presidente. Sobre esto no se pueden establecer protocolos inamovibles”, señala el expresidente que gobernó Colombia entre 1994 y 1998.
Pero, ¿por qué no le duran a Petro los secretarios de prensa?
Para el profesor de la Universidad Javeriana, Mario Morales, quien también es director del Observatorio de Medios, “las comunicaciones de Petro se mueven en torno a la figura presidencial y no en torno a la forma de gobernar. Es decir, no hay una estrategia de comunicación unificada o coherente y comunicar es gobernar. (...) El Gobierno está pateando los estándares de comunicación por una perspectiva personalista que funciona en ciertas instancias emocionales, pero al mismo tiempo habla del acuerdo nacional”.
El profesor Morales, quien ha monitoreado las redes sociales del presidente, señala que Petro “no tiende puentes, que es el papel de la comunicación política. (...) Lo que hace es polarizar las comunicaciones y lo deteriora”.