El Independiente Medellín podría estar muy cerca de concretar el regreso de uno de sus grandes referentes históricos, esta vez desde el banco técnico. Luis Amaranto Perea avanza en las conversaciones para convertirse en el nuevo entrenador del conjunto poderoso, en una negociación que, según pudo conocer este diario, está bastante adelantada.
La llegada del exdefensor central se daría después del Mundial, teniendo en cuenta que actualmente hace parte del cuerpo técnico de la Selección Colombia encabezado por Néstor Lorenzo. Su vínculo con el combinado nacional ha sido uno de los aspectos a coordinar dentro de las conversaciones con el DIM, aunque el panorama luce favorable para ambas partes.
Amaranto inició su camino como director técnico en 2018, cuando asumió durante ocho meses la conducción del Atlético de Madrid Cadete “C”, experiencia que le permitió comenzar a construir su perfil como entrenador en una de las instituciones más importantes del fútbol europeo.
Posteriormente regresó al fútbol colombiano para dirigir a Leones de Itagüí y más adelante al Junior de Barranquilla. En ambos procesos tuvo momentos de buenos resultados y otros de dificultad, experiencias que fortalecieron su crecimiento profesional antes de dar el salto al cuerpo técnico de la Selección Colombia.
Su posible llegada al Medellín genera expectativa no solo por su trayectoria como entrenador, sino también por el enorme significado que tiene su nombre en la historia reciente del club. Amaranto defendió la camiseta roja durante tres temporadas y quedó en la memoria de la hinchada tras conquistar el Torneo Finalización 2002, título que lo consolidó como uno de los referentes del equipo antioqueño.
Además de su paso por el DIM, construyó una destacada carrera internacional en clubes de primer nivel como Boca Juniors, Atlético de Madrid y Cruz Azul, instituciones en las que se caracterizó por su liderazgo, fortaleza defensiva y profesionalismo.
Con la Selección Colombia también dejó una huella importante. Disputó 74 partidos internacionales y debutó el 20 de noviembre de 2002 en la derrota 0-1 frente a Honduras, en un amistoso jugado en San Pedro Sula. A partir de allí se convirtió en un habitual de las convocatorias durante las eliminatorias rumbo a Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.
Aunque una lesión sufrida en abril de 2014 le impidió disputar la Copa del Mundo de Brasil, Amaranto fue durante años uno de los líderes del seleccionado nacional, llegando incluso a portar la cinta de capitán en varias ocasiones.
Ahora, todo apunta a que el histórico exdefensor estaría listo para asumir uno de los desafíos más importantes de su carrera: liderar desde el banquillo al equipo del cual alguna vez fue ídolo dentro de la cancha.