El gusto de Donald Trump por el fútbol –soccer–, era mínimo antes de finales del 2025. El presidente de Estados Unidos siempre prefirió el golf y el fútbol americano, del que es un ferviente seguidor. Sin embargo, desde el 5 de diciembre pasado, cuando durante el sorteo de la fase de grupos del Mundial, realizado en Washington D. C., el presidente de la Fifa, Gianni Infantino, le dio un premio de La Paz que antes no existía, su interés aumentó.
Desde entonces, Trump empezó a injerir en el Mundial. Primero dijo que les iba a quitar a ciudades gobernadas por demócratas –sus contrincantes políticos–, la posibilidad de ser sedes si no garantizaban la seguridad.
Luego manifestó que pediría que cambiaran el nombre de soccer a fútbol en su país, y este fin de semana, al parecer, influyó para que la Fifa tomara la decisión de “indultar” la tarjeta roja que recibió Folarin Balogun, goleador de Estados Unidos en Norteamérica 2026, contra Bosnia, que le impedía jugar ante Bélgica por octavos de final.
¿Donald Trump influyó en la decisión?
Trump es abiertamente amigo de Gainni Infantino. El presidente de la Fifa ha visitado varias veces la Casa Blanca y también ha manifestado, públicamente, su admiración por el mandatario norteamericano. De acuerdo con la información que dieron a conocer medios estadounidenses como el New York Times, Trump llamó a Infantino el jueves para preguntarle sobre la tarjeta roja que le sacaron a Balogun.
La expulsión del futbolista de 25 años, nacido en Nueva York y actual jugador del Mónaco francés, ocurrió durante el minuto 61 del partido de 16avos de final del Mundial entre Estados Unidos y Bosnia, que se jugó en el estadio de Los Ángeles el miércoles pasado. La jugada no fue clara. Balogun disputó un balón dividido en la mitad de la cancha. Su mirada estaba fija en la pelota. No vio al rival, pero terminó pisándole un pie.
El árbitro central del partido no vio la jugada. Lo llamaron desde el VAR. Dijeron que era juego peligroso. El futbolista, que lleva tres goles con Estados Unidos en el Mundial de Norteamérica, fue expulsado después de que el central vio el video. El equipo de la Unión Americana perdió a un futbolista importante para el juego de octavos, contra Bélgica.
Dicen los medios norteamericanos que el director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, vio el partido en el estadio de California y fue quien alertó a Trump de que la tarjeta roja que recibió su jugador “era injusta”. También que inició una movida para que los abogados del gobierno lograran asesorar a la Federación de Estados Unidos.
Presentaron la apelación. El comité de Disciplina de la Fifa, del que hacen parte los colombianos Jorge Palacio, un abogado que revisa antecedentes en otros torneos, y Margarita Cabello, exprocuradora general del país que se encarga de revisar las apelaciones a decisiones: tendrá que decidir si la apelación de Bélgica tiene sentido.
El “indulto” de la roja generó revuelo. Fifa dijo que se amparó en el artículo 27 de su Código Disciplinario para levantar la sanción. Ese artículo dice: “los órganos judiciales podrá optar por suspender total o parcialmente la aplicación de una medida disciplinaria”.
Sin embargo, la normativa no especifica en cuáles casos se puede o no hacer la apelación. El entrenador antioqueño Óscar Pareja, quien ha estado relacionado con el fútbol de Estados Unidos en los últimos 28 años, le dijo a este diario que en la MLS tienen una norma que indica que los equipos pueden apelar decisiones como expulsiones cuando consideran que no son correctas por ser un torneo corto y que, al parecer, la misma se estaría aplicando en el caso del seleccionado de la Unión Americana que ha generado tanto revuelo.
Sobre la potencial “injerencia” de Trump en la decisión de la Fifa, Infantino manifestó que este lunes que sí dialogó con él y que “le expliqué que había un proceso legal en curso que involucraba a los órganos judiciales independientes de la Fifa y que el caso sería decidido en su momento por los órganos competentes”. Finalmente, eso se hizo. Por lo menos así lo aseguró el ente rector del fútbol, que mantuvo firme la hipótesis de que la dirigencia no influyó en la decisión.
Trump, por su parte, dijo: “Vi la jugada. No era ni falta y ese árbitro es sospechoso si miras su pasado. Balogun es nuestro mejor jugador y le enseñó la roja. Por eso pedí la revisión de la Fifa”. En medio de la polémica, la Selección de Bélgica protestó. Dijeron que había un par de contradicciones por parte de Fifa. De un lado, manifestaron que en el artículo 66,4 del código disciplinario se estipulaba que una tarjeta roja conllevaba, automáticamente, la suspensión de un partido. Entre tanto, en el artículo 10.5 del Reglamento del Mundial 2026 dice: si un jugador o un miembro del cuerpo técnico es expulsado como consecuencia de una tarjeta roja, quedará suspendido por el siguiente partido de su equipo”.
¿Hay un antecedente parecido en la historia de los mundiales?
La decisión de “indultar” la roja de Balogun marca un precedente. Este lunes la Selección de Francia presentó una apelación a la tarjeta amarilla que recibió el extremo Michael Olise en el partido contra Paraguay, válido por los octavos de final del Mundial de Norteamérica. La base que utilizan es el mismo artículo al que se pegó Estados Unidos para el caso Balogun, para evitar que, en caso de recibir una tarjeta contra Marruecos, se pierda una hipotética final.
Además, lo de Balogun se convirtió en el segundo caso de un Mundial donde una roja es quitada de “inmediato” para que un futbolista dispute el siguiente partido. El antecedente databa de la final del Mundial de 1962, cuando Garrincha jugó la final del torneo después de haber sido expulsado en la semifinal, en la que jugó ante Chile. Aquella vez le hicieron una amnistía para que la figura brasileña lograra jugar.