Sin embargo, el Madrid de Alonso no jugó como se esperaba. Las estadísticas lo respaldaban: de los 28 encuentros que dirigió en el banquillo blanco, el entrenador español ganó 20 partidos (14 por Liga, 4 por Champions, 1 por Supercopa y uno por la Copa del Rey), empató tres –todos por Liga–, mientras que perdió cinco (dos en Liga, dos en Champions y uno en Supercopa).
No obstante, el nivel deportivo del equipo no fue el mejor: los hinchas se mostraban inconformes. Además, se decía que la metodología, un poco controladora, del timonel no caló bien en el vestuario del Madrid, lleno de figuras que están entre los futbolistas más valiosos del mundo. Uno de los futbolistas con los que más chocó fue el extremo brasileño Vinícius Júnior, que no se veía cómodo con el planteamiento de Xabi.
El volante uruguayo Federico Valverde, uno de los capitanes del elenco madrileño, fue “obligado” a jugar como lateral por derecha, mientras que futbolistas como el brasileño Rodrygo Goes, en otro momento figura del Madrid, resultó “condenado” a estar en el banco de suplentes.
Alonso dejó al equipo madrileño en la segunda posición de la Liga de España, a 4 puntos de distancia del Barcelona; mientras que, en la Liga de Campeones de la Uefa, el equipo español se ubica en la séptima casilla de la liguilla, con 12 puntos. De momento, tiene cupo directo a octavos de final. No hay información oficial sobre quién reemplazará al entrenador vasco, sin embargo, se dice que Álvaro Arbeloa, exfutbolista del Madrid y timonel en la cantera, podría asumir el cargo.