Un video viral muestra a un robot humanoide persiguiendo y ahuyentando en Varsovia a tres jabalíes en plena vía urbana. La escena, difundida masivamente en redes sociales, ha generado reacciones de asombro y críticas sobre el uso de la inteligencia artificial en entornos cotidianos.
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El protagonista es Edward Warchocki, conocido en Polonia con el sobrenombre de “Edek”, un androide modelo G1 desarrollado por la empresa china Unitree Robotics. El robot, que simula comportamientos humanos, es toda una celebridad en Polonia por su capacidad para interactuar con personas y desenvolverse en espacios públicos.
Las imágenes muestran a los animales huyendo mientras el robot los sigue, en una secuencia que ha sido comparada con escenas de ficción. Sin embargo, más allá del carácter llamativo del video, expertos y usuarios han abierto el debate sobre los límites éticos de este tipo de intervenciones, especialmente en relación con la fauna y el uso de tecnologías autónomas.
El proyecto está liderado por Radosław Grzelaczyk y Bartosz Idzik, quienes desarrollaron el sistema de inteligencia artificial del robot, al que denominan “cerebro”. Este software le permite registrar experiencias, construir memoria y responder en función de situaciones previas, con una personalidad diseñada para comportarse como un influencer digital.
Warchocki no se limita a interacciones casuales. Ha participado en eventos públicos, visitado el Sejm (parlamento polaco), asistido a programas de televisión y tomado parte en maratones y espectáculos de entretenimiento. Su presencia constante en escenarios urbanos ha impulsado su crecimiento como figura mediática.