Para este 8 de marzo hay habilitados más de 41 millones de colombianos para ejercer su derecho al voto en el territorio nacional y en el exterior. En este censo de sufragantes, una de las poblaciones que puede ser decisiva es el voto de los jóvenes.
En medio de ese universo, alrededor de 9,5 millones serían votantes con edad entre los 18 a los 28 años. Ante este escenario, la Fundación Corona y Movilizatorio realizaron un experimento para identificar los mensajes que más mueven a las juventudes a la hora de participar electoralmente.
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La investigación contó con la participación de 4.265 jóvenes entre 18 a 28 años. De ese grupo, 1.308 conformaron un grupo de control mientras que los otros 2.957 recibieron algunos mensajes.
La información estaba dividida en tres tipos de datos. La primera era de cuestión técnica con datos sobre cómo y cuándo votar. La segunda eran vínculos del voto con el empleo, la salud y la educación. El tercer mensaje era tipo Fomo (miedo a quedarse fuera) que consiste en información basada en la presión de grupo como decirles que “tus amigos ya están decidiendo”.
¿Qué motiva a los jóvenes a votar?
De acuerdo con los resultados del experimento, la conexión con el futuro personal fue la más efectiva. Los mensajes que vinculan el voto con temas cotidianos y aspiraciones personales, como el empleo, la salud y la educación, resultaron ser los más potentes.
Inclusive, de acuerdo con el comunicado de las organizaciones investigadoras, este tipo de mensaje fue el único capaz de convertir a jóvenes que inicialmente decían que no votarían en personas dispuestas a participar, ya que les permite percibir que su decisión puede transformar su vida y generar bienestar real.
El estudio detalló que esto ocurre porque, al hablar de empleo, educación y salud, el joven deja de ver el voto como un acto teórico y empieza a percibirlo como una herramienta para transformar su propia vida.
Por otro lado, proporcionar datos sobre cómo y cuándo votar es útil para el proceso, pero no es suficiente para movilizar a quienes se sienten desconectados del sistema. Por eso, la investigación sugiere que el “futuro” moviliza mucho más que la simple “información”.
En cuanto a los mensajes basados en el Fomo, si bien ayuda a sostener la motivación de quienes ya tienen la intención de votar, tiene un efecto secundario negativo: puede hacer que algunos jóvenes se sientan menos informados que sus pares, lo que debilita su confianza.
¿Los jóvenes están satisfechos con la democracia en Colombia?