Dos circunstancias caracterizan la última orden del presidente Juan Manuel Santos de suspender los bombardeos contra las Farc, a diferencia de la anterior: que ahora la orden de ejecutarlos será de su exclusiva potestad, y que esta vez no habrá límite de tiempo establecido para aplicar la medida.
El mandatario anunció que la decisión “será efectiva si los campamentos están alejados de los cascos urbanos, si no constituyen amenaza para la población o la Fuerza Pública y si no ponen en peligro la infraestructura ni se desarrollan actividades proselitistas”.
La concesión del Gobierno es una consecuencia del cese al fuego unilateral aplicado por las insurgencia desde el 20 de julio -programado para un mes- y se había preacordado cuando las partes...