Mientras el país está al borde de otra debacle económica, son cada vez más los gremios que buscan ir a paro en pleno año electoral.
Ayer, cuando se preveía que el gobierno de Temer tendría un respiro con el inminente fin del paro de los camioneros, los sindicatos de la petrolera estatal Petrobras iniciaron otra huelga. FOTO
afp
Una semana de cese llevan los trabajadores del transporte de Brasil, lo que ha representado para el país pérdidas de más de 7.200 millones de dólares. Con la producción estancada, el presidente Michel Temer y la centroderecha adelantaron esfuerzos para negociar con dicho gremio el fin de una costosa huelga que ya implica un freno al crecimiento de la economía –se redujo la previsión del 2,75 % al 2,3 %–. No obstante, cuando se esperaba que los transportadores volvieran por fin a sus vehículos, los petroleros iniciaron ayer otro paro.
El motivo inicial de los camioneros para ir a huelga estaba claro: el alto precio del combustible. Desde 2016 y con motivo de sus escándalos de corrupción, la estatal Petrobras se enfocó en el restablecimiento de...