Un total de once animales víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre, entre los que se encuentran monos araña, guacamayas y diversas especies de titís, fueron trasladados al Parque de la Conservación de Medellín tras determinarse que no pueden vivir en libertad. Estos ejemplares, extraídos de sus ecosistemas a edades tempranas para ser domesticados o mantenidos en cautiverio, encontrarán un refugio permanente en este centro después de que las redes criminales y el cautiverio prolongado frustraran sus habilidades naturales para retornar al hábitat silvestre.
Las consecuencias de ese cautiverio son profundas. El mono araña, por ejemplo, usa sus extremidades largas para trepar ramas y descolgar frutas y semillas, pero si permanece encerrado en espacios reducidos puede sufrir atrofia muscular. Es decir, pierde sus habilidades para buscar alimento. Además, también se le puede dificultar el reconocimiento de depredadores, alteraciones en el comportamiento natural y la dependencia de los humanos. Por estas razones, liberarlos representaría un riesgo para su propia supervivencia.
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En el Parque de la Conservación recibirán atención veterinaria, alimentación adecuada, enriquecimiento ambiental y seguimiento permanente de equipos profesionales. “Con esta reubicación garantizamos que estos individuos continúen su vida en un lugar seguro. Desafortunadamente no regresan a su hábitat natural”, indicó Alejandro Vásquez, subdirector ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
”El parque recibe estos individuos que han sido objeto de tráfico y en nuestras instalaciones, con el apoyo de un grupo de profesionales, les brindamos todo el bienestar posible”, agregó Jorge Aubad Echeverri, director del Parque de la Conservación.
Además de recibir atención, estos animales participarán en los procesos educativos del parque, donde los visitantes podrán comprender de manera directa el impacto del tráfico ilegal y las consecuencias de tener fauna silvestre en casa.
Desde 2024 y hasta la fecha, el Área Metropolitana ha reubicado 70 animales en el Parque de la Conservación y más de 900 en diferentes colecciones vivas del país, entre zoológicos, aviarios, serpentarios y acuarios.
”Hacemos un llamado a la comunidad a no caer en el tráfico de fauna silvestre: no comprar, no comercializar ni llevarse a casa individuos que provengan de este comercio ilegal”, concluyó Vásquez.
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