La recuperación del empleo en Medellín podría estar mostrando una realidad menos sólida de lo que reflejan las cifras de ocupación. Aunque la ciudad continúa generando trabajo y reduciendo el desempleo, un estudio de la firma Crowe advierte que el crecimiento está siendo impulsado cada vez más por la informalidad.
Este fenómeno, que podría sumar hasta 45.000 nuevos trabajadores informales durante el segundo semestre de 2026, aumenta la presión sobre la economía de barrio, especialmente en sectores que dependen del consumo diario de los hogares.
El informe señala que, si la tendencia observada durante el último año se mantiene, Medellín y el Valle de Aburrá podrían terminar el año con cerca de 889.000 personas trabajando en la informalidad, un escenario que, además de evidenciar una menor calidad del empleo, también afectaría el desempeño de pequeños comercios, restaurantes, peluquerías, talleres y otros negocios locales.
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¿Por qué Medellín podría sumar hasta 45.000 trabajadores informales este semestre?
El estudio de Crowe encontró que la generación de empleo continúa, pero con una composición distinta.
Durante el último año, y basado en datos del Dane, el mercado laboral del área metropolitana incorporó cerca de 69.000 nuevos ocupados. Sin embargo, 54 de cada 100 terminaron desempeñándose en actividades informales y únicamente 46 de cada 100 accedieron a un empleo formal.
En términos absolutos, aproximadamente 36.900 personas ingresaron a la informalidad, mientras cerca de 31.600 consiguieron un puesto formal.
Para Ricardo López, socio líder de Crowe Co en Medellín y autor del informe, el comportamiento no significa que la ciudad atraviese una crisis laboral, pero sí refleja un cambio importante en la forma como se está absorbiendo la mano de obra.
“El empleo continúa creciendo, pero la informalidad está capturando una proporción mayor de los nuevos trabajadores”.
El especialista considera que la principal señal de alerta no es únicamente que la tasa de informalidad ronde el 38%, sino que el rebusque se esté convirtiendo en la principal puerta de entrada para quienes necesitan generar ingresos.
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¿Qué está pasando con quienes ingresan al mercado laboral?
La tendencia también se evidencia entre las personas que consiguieron empleo por primera vez o regresaron al mercado laboral después de estar desempleadas.
Según el análisis, alrededor de 85.000 personas adicionales comenzaron a trabajar o buscaron empleo durante el último año.
De ellas, el 43% terminó en actividades informales, el 37% consiguió un empleo formal y el 19% permaneció desempleado.
Para Crowe, estas cifras muestran que el crecimiento del empleo no necesariamente se está traduciendo en mayor formalización laboral.
¿Qué sectores están perdiendo empleo en Medellín?
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que las actividades más ligadas al consumo cotidiano de los hogares están perdiendo puestos de trabajo.
Los sectores de comercio, alojamiento, servicios de comida, entretenimiento y otros servicios, reúnen actualmente cerca de 722.000 trabajadores, equivalente a casi una tercera parte del empleo total del área metropolitana.
Sin embargo, mientras Medellín ganó aproximadamente 69.000 ocupados durante el último año, estas actividades perdieron alrededor de 17.000 empleos.
Solo los sectores de comercio y alojamiento y comidas redujeron cerca de 20.000 puestos de trabajo.
Para los analistas, esto significa que el empleo sí está creciendo, pero una parte importante de esa expansión ocurre en actividades diferentes a los negocios que dependen directamente del gasto diario de las familias.
¿Cómo impacta la informalidad a la economía barrial?
El estudio advierte que la presión sobre la informalidad también podría trasladarse al consumo de los hogares. Ricardo López explica que muchos pequeños negocios enfrentan mayores costos laborales y operativos, pero tienen pocas posibilidades de trasladarlos a los precios finales.
“Trasladar esos mayores costos a los clientes es muy difícil. Como consecuencia, los negocios de barrio deben absorber parte de esos aumentos, reduciendo sus márgenes”.
En este contexto, Crowe prevé consumidores más prudentes, concentrando su presupuesto en alimentos, productos básicos y servicios esenciales.
“La familia paisa no dejará de consumir, pero sí lo hará de forma más selectiva, priorizando lo esencial y buscando obtener el mayor valor por cada peso que gasta”, agregó López.
El comportamiento afectaría especialmente a tiendas de barrio, restaurantes, cafeterías, peluquerías, talleres y micronegocios familiares.
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¿Cuántos trabajadores informales podría tener Medellín al cierre de 2026?
El informe plantea dos escenarios para el segundo semestre. El primero es un escenario moderado, por si la informalidad mantiene un comportamiento similar al observado en los últimos cierres de año, Medellín y el Valle de Aburrá sumarían alrededor de 27.000 trabajadores informales, alcanzando aproximadamente 871.000 personas en esa condición.
En cuanto al escenario de mayor presión: si continúa la tendencia observada durante el último año, la región podría incorporar cerca de 45.000 trabajadores informales adicionales, cerrando 2026 con aproximadamente 889.000 personas en la informalidad.
Crowe aclara que estos escenarios no representan una predicción definitiva, sino ejercicios que muestran la velocidad con la que podría crecer la informalidad si las condiciones actuales permanecen.
¿De qué dependerá que se materialice el escenario más crítico?
El estudio señala que la diferencia entre terminar el año con 27.000 o 45.000 nuevos trabajadores informales dependerá principalmente de dos factores:
La capacidad de las empresas para seguir contratando empleo formal.
El comportamiento del consumo de los hogares durante el segundo semestre.
Si las familias mantienen sus niveles de gasto, especialmente en pequeños comercios y servicios locales, los negocios tendrán mayores posibilidades de sostener ventas y empleo.
Pero si el consumo continúa desacelerándose, el impacto podría sentirse directamente sobre la economía barrial.
Tiendas, restaurantes, peluquerías, talleres y otros pequeños establecimientos podrían enfrentar menores ingresos, frenar contrataciones e incluso reducir personal.
En ese escenario, concluye el informe, un mayor número de trabajadores podría terminar encontrando en la informalidad la única alternativa para generar ingresos, aumentando la presión sobre un mercado laboral que, aunque continúa creciendo, enfrenta cada vez mayores desafíos para ofrecer empleo formal y sostenible.
Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Por qué Medellín podría sumar hasta 45.000 trabajadores informales en el segundo semestre de 2026?
- Porque, según un estudio de Crowe, más de la mitad de los nuevos empleos que se están generando en la ciudad corresponden a actividades informales. Si esta tendencia se mantiene durante el segundo semestre, Medellín y el Valle de Aburrá podrían incorporar hasta 45.000 trabajadores informales adicionales antes de finalizar el año.
- ¿Qué sectores de Medellín están perdiendo más empleos?
- El informe señala que las mayores pérdidas se concentran en actividades que dependen del consumo diario de los hogares, como comercio, alojamiento, restaurantes, servicios de comida, entretenimiento y otros servicios. En conjunto, estos sectores perdieron cerca de 17.000 empleos durante el último año.
- ¿Cómo afecta el aumento de la informalidad a la economía barrial?
- Una mayor informalidad suele traducirse en menores ingresos estables para los hogares y un consumo más moderado. Esto puede afectar directamente a tiendas de barrio, restaurantes, peluquerías, talleres y otros pequeños negocios, que dependen de las compras cotidianas de las familias para sostener sus ventas y el empleo.