La Superintendencia de Sociedades ordenó la liquidación judicial de la reconocida repostería Don Jacobo, poniendo fin a una trayectoria de casi cuatro décadas en el mercado colombiano. La decisión se tomó luego de que la compañía incumpliera el acuerdo de reorganización empresarial y demostrara la imposibilidad de continuar operando de manera viable.
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Según informó el superintendente Billy Escobar, la medida busca proteger el patrimonio empresarial y garantizar el orden crediticio, ante un escenario financiero que hacía inviable la continuidad de la sociedad.
Don Jacobo: entre la gracia y el declive
Don Jacobo nació en 1986 en Bucaramanga como un emprendimiento familiar enfocado en la elaboración de postres tradicionales. Con el paso de los años, la marca logró consolidarse a nivel nacional, llegando a operar en al menos 10 ciudades del país y más de 60 puntos de venta, ubicados en centros comerciales y zonas de alta afluencia.
Durante décadas, la empresa fue una referencia en el segmento de repostería y postres, convirtiéndose en una opción recurrente para varias generaciones de consumidores.
Pese a su posicionamiento, Don Jacobo enfrentó crecientes dificultades financieras en los últimos años. De acuerdo con información financiera oficial, entre 2023 y 2024 la empresa acumuló pérdidas superiores a los $900 millones.
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En 2024, sus ingresos se redujeron a $12.423 millones, cerca de la mitad de lo registrado en el año anterior, una caída que terminó por comprometer su sostenibilidad operativa.
¿Qué implica la medida de Liquidación Judicial Simplificada?
Tras evaluar el incumplimiento de los acuerdos y la situación financiera de la compañía, la Superintendencia de Sociedades decidió abrir un proceso de liquidación judicial simplificada. Este mecanismo permite el cierre ordenado de empresas que no pueden continuar operando, protegiendo los derechos de los acreedores y el patrimonio remanente.
“El objetivo es cerrar de manera responsable sociedades que ya no son sostenibles”, señaló el superintendente Billy Escobar al explicar la decisión.
La noticia del cierre de Don Jacobo generó múltiples reacciones entre consumidores y antiguos clientes, quienes expresaron su sorpresa y nostalgia en redes sociales. Muchos recordaron la historia de la marca y su impacto en la cultura gastronómica local, destacando los postres que durante años hicieron parte de celebraciones y encuentros familiares.