Cintillo de indicadores económicos Colombia

Pico y Placa Medellín

viernes

7 y 9 

7 y 9

Pico y Placa Medellín

jueves

3 y 6 

3 y 6

Pico y Placa Medellín

miercoles

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

martes

1 y 4  

1 y 4

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

5 y 8  

5 y 8

¡Increíble! Fármaco diseñado por inteligencia artificial redujo la edad biológica de pacientes

Seis relojes proteómicos coincidieron en detectar una edad biológica menor en pacientes con fibrosis pulmonar tratados con rentosertib, el primer fármaco cuyo objetivo y molécula habrían sido diseñados enteramente por inteligencia artificial generativa.

  • Alex Zhavoronkov, fundador y director ejecutivo de Insilico Medicine, presenta este martes en París los resultados del estudio que vincula su fármaco rentosertib con una posible reducción de la edad biológica. Foto: Diseño El Colombiano
    Alex Zhavoronkov, fundador y director ejecutivo de Insilico Medicine, presenta este martes en París los resultados del estudio que vincula su fármaco rentosertib con una posible reducción de la edad biológica. Foto: Diseño El Colombiano
hace 4 horas
bookmark

Un estudio en Nature Biotechnology explica por qué seis relojes proteómicos hallaron menor edad biológica en pacientes tratados con un fármaco de IA. La investigación, publicada este 7 de septiembre y firmada por el fundador de Insilico Medicine, Alex Zhavoronkov, junto con el genetista de Harvard Vadim Gladyshev y otros veinte coautores, se presentará mañana en la conferencia Nature AI Healthcare, en París.

El equipo tomó muestras de sangre de 42 pacientes con fibrosis pulmonar idiopática que ya habían participado en un ensayo de fase 2a del fármaco rentosertib, y les aplicó seis modelos distintos —llamados relojes proteómicos— que estiman la edad biológica a partir de la concentración de ciertas proteínas. Los seis relojes coincidieron en un mismo patrón: los pacientes que recibieron rentosertib mostraron una reducción de la edad biológica calculada, mientras que el grupo con placebo se mantuvo igual o empeoró levemente durante las doce semanas del ensayo. El efecto fue más consistente en la semana cuatro y con la dosis de 30 miligramos administrada dos veces al día, aunque se estabilizó después sin seguir creciendo.

Los autores también compararon los cambios de proteínas inducidos por el fármaco con los patrones normales del envejecimiento en más de 55.000 personas del Biobanco del Reino Unido, y encontraron que el tratamiento revertía parcialmente esas trayectorias asociadas a la edad, un hallazgo que interpretan como una señal adicional —aunque indirecta— de que el efecto no se limitaría a la enfermedad pulmonar.

¿Cómo se diseñó el fármaco que se está probando?

Rentosertib, conocido antes como ISM001-055, apunta a tratar la fibrosis pulmonar idiopática, una enfermedad progresiva y mortal sin cura conocida que causaría cerca de 40.000 muertes al año solo en Estados Unidos. Según Insilico Medicine, tanto el blanco biológico del fármaco —una proteína llamada TNIK— como la molécula que lo inhibe fueron identificados con dos plataformas de inteligencia artificial de la propia empresa: PandaOmics, que analizó datos genómicos y clínicos para proponer el blanco, y Chemistry42, que generó y optimizó los compuestos candidatos. La compañía sostiene que el proceso, que tradicionalmente tomaría entre cuatro y cinco años, se habría completado en menos de dos, tras examinar solo 78 moléculas. «Este es un momento importante para la industria farmacéutica y la IA», declaró Zhavoronkov en marzo de 2025, al anunciarse el nombre genérico oficial del compuesto.

El ensayo de fase 2a que sirvió de base para este nuevo estudio se realizó entre 2023 y 2024 en 22 centros de China, con 71 pacientes divididos en tres dosis distintas de rentosertib y un grupo de placebo, y sus resultados clínicos —una mejora en la función pulmonar medida por la capacidad vital forzada— ya habían sido publicados en Nature Medicine en 2025. Rentosertib avanzaría ahora hacia una fase 3, la última etapa antes de solicitar una eventual aprobación regulatoria.

¿Qué otros intentos existen para medir el envejecimiento en un ensayo clínico?

El problema que aborda este estudio no es nuevo. Desde hace más de una década, la comunidad científica busca formas de comprobar si un medicamento retrasa el envejecimiento en sí mismo, y no solo una enfermedad puntual. El caso más conocido es el ensayo TAME (Targeting Aging with Metformin), que desde hace varios años busca financiación para probar en 3.000 personas de entre 65 y 79 años si la metformina, un medicamento usado contra la diabetes desde hace décadas, puede retrasar la aparición de enfermedades asociadas a la edad como el cáncer, el infarto o el alzhéimer. A ese esfuerzo se suman estudios con rapamicina, otro fármaco reutilizado con fines antienvejecimiento, y los llamados relojes epigenéticos, que miden la edad biológica a partir de marcas químicas en el ADN y que, según reconocen los propios autores del nuevo estudio, suelen dar resultados inconsistentes entre un laboratorio y otro.

Lo que distingue a este trabajo, según sus autores, es que en lugar de esperar a que un fármaco ya aprobado sea evaluado años después con fines antienvejecimiento, proponen incorporar esa medición desde el diseño mismo del ensayo clínico, sin alterar su objetivo original de tratar una enfermedad específica.

¿Por qué los propios autores piden cautela?

El estudio reconoce limitaciones importantes. Con solo 42 participantes y doce semanas de seguimiento, la muestra sería demasiado pequeña y el tiempo demasiado corto para sacar conclusiones firmes. Además, todos los pacientes tenían fibrosis pulmonar, por lo que resultaría difícil distinguir si la menor edad biológica calculada refleja un efecto real sobre el envejecimiento o es, simplemente, una consecuencia de que el fármaco ya combate la enfermedad de fondo. Los propios investigadores admiten que esa separación no se logró de forma completa y que haría falta probar el fármaco, o el mecanismo que lo sustenta, en voluntarios sanos para despejar la duda.

También cabe anotar que buena parte de los autores del estudio, empezando por Zhavoronkov, están vinculados directamente a Insilico Medicine, la empresa que desarrolla y comercializaría eventualmente el fármaco evaluado, una condición que no invalida los resultados pero que sí exige leerlos con el filtro habitual que se aplica a cualquier investigación financiada por quien tiene interés comercial en sus conclusiones.

¿Qué sigue para rentosertib y para este tipo de estudios?

Rentosertib tendría que superar todavía una fase 3 de ensayos clínicos, con muchos más pacientes, antes de que pueda aspirar a una aprobación regulatoria como tratamiento contra la fibrosis pulmonar. La posible actividad antienvejecimiento del fármaco, en cambio, seguiría siendo por ahora una hipótesis exploratoria, sin ningún camino regulatorio definido, ya que agencias como la estadounidense FDA no reconocen el envejecimiento como una enfermedad que se pueda tratar de forma independiente.

Los autores proponen que, en adelante, otros ensayos clínicos para enfermedades relacionadas con la edad incorporen desde el inicio mediciones exploratorias del envejecimiento biológico, como paso previo a que alguna de esas mediciones logre validarse como un indicador reconocido oficialmente. Sería, en sus palabras, una manera de detectar más rápido si un medicamento tiene un beneficio adicional que hoy pasa inadvertido en los ensayos clínicos convencionales.

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Para seguir leyendo

Las más leídas

Te recomendamos