Con voz serena, pero aún conmovida, la senadora indígena Aida Quilcué habló por primera vez tras recuperar la libertad en el Cauca. Desde Popayán, la congresista envió un mensaje de tranquilidad: “Gracias a Dios y a los espíritus estoy bien”, dijo, rodeada de su equipo y de miembros de la Guardia Indígena.
Quilcué relató que ella y sus acompañantes fueron retenidos por un grupo armado que nunca se identificó. “No nos identificaron, pero sé que era un grupo fuertemente armado. Desafortunadamente nos llevaron a un lugar muy solitario”, afirmó.
En contexto: Vuelve a la libertad la senadora Aida Quilcué en el Cauca: ¿qué pasó?
La senadora explicó que la presión institucional y la movilización social fueron clave para su liberación. “Quiero agradecer a la Guardia del Consejo Regional Indígena del Cauca, a la fuerza pública y a toda la solidaridad que hoy se mostró en Colombia. Esa presión nos hizo salir de ahí”, sostuvo.
Horas antes, su equipo había denunciado un presunto secuestro cuando la congresista se desplazaba por la vía entre Inzá y Totoró. Inicialmente fue hallada la camioneta en la que viajaba, pero sin ocupantes, lo que encendió las alarmas de las autoridades.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó luego que la Guardia Indígena ubicó a Quilcué y a su esquema de seguridad sanos y salvos. “Todos están bien”, señaló, mientras la Fuerza Pública avanzaba hacia la zona para verificar lo ocurrido.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, advirtió que en ese corredor operan estructuras armadas ilegales, entre ellas la disidencia Dagoberto Ramos de las Farc, aunque hasta ahora no se ha atribuido la retención a ningún grupo.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, advirtió que en ese corredor operan estructuras armadas ilegales, entre ellas la disidencia Dagoberto Ramos de las Farc, aunque hasta ahora no se ha atribuido la retención a ningún grupo.
¿Quién es Aida Quilcué?
Aida Quilcué, oriunda de Páez (Cauca), es una reconocida líder indígena y defensora de derechos humanos. Fue consejera del CRIC, recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos en 2021 y hoy ocupa una curul en el Senado por el Pacto Histórico a través del movimiento MAIS.
Su liberación se produce en medio de un contexto de creciente violencia contra líderes políticos y sociales en varias regiones del país, lo que vuelve a encender las alertas sobre la seguridad de los dirigentes en zonas de conflicto.