El Ejército confirmó la incautación de un helicóptero tipo Hughes 500, con motor Rolls-Royce, presuntamente utilizado por organizaciones al servicio del narcotráfico.
Según esa autoridad, “esta aeronave, al parecer utilizada por organizaciones al servicio del narcotráfico, ya había sido incautada por la Policía Nacional en 1992 y actualmente registra dos denuncias vigentes por hurto y falsedad marcaria”.
La matrícula del helicóptero, según datos registrados en la Aeronáutica, pertenece a la empresa GLOBAL HELICOPTERS S.A. y se encuentra vigente. Dicha compañía figura registrada en Panamá, representada legalmente por Fernando Restrepo.
La aeronave fue encontrada en tres diligencias de allanamiento en inmediaciones de Funza y Cota, en Cundinamarca, y el aeródromo de Guaymaral, en el norte de Bogotá. En el operativo participaron, junto al Ejército, la Fiscalía y la Fuerza Aeroespacial.
Sin embargo, el helicóptero registra permiso de aeronavegabilidad suspendido debido a múltiples órdenes de suspensión emitidas desde 2019, incluyendo una de la Dirección Antinarcóticos y suspensiones por vencimiento de inspección técnica y certificaciones.
La empresa panameña
Según el Registro Público de Panamá, la empresa Global Helicopters S.A., propietaria del helicóptero incautado, está inscrita desde el 20 de diciembre de 2010 y mantiene su matrícula de manera perpetua.
La junta directiva está compuesta por siete miembros, entre ellos Fernando Restrepo, director y presidente, y Aristides Barría de León, vinculado a otras empresas en Panamá.
También forman parte Erika Navarro, Moinela Herrera y la firma de abogados Mus Worldwide Law, que actúa como agente residente ante las autoridades panameñas.
La compañía registra que se dedica no solo al arrendamiento financiero de aeronaves, sino también la compra y venta de todo tipo de bienes, la comercialización de repuestos para aeronaves, así como la compra, venta, permuta o arriendo de propiedades, entre otras actividades.