El presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, Sergio Robledo, advirtió que más de 40 pacientes diagnosticados con hemofilia están en una situación parecida a la de Kevin Arley Acosta Pico, el niño de 7 años fallecido en Bogotá porque no recibió a tiempo los medicamentos para su tratamiento.
La mamá del menor, Katherine Pico, reveló que desde diciembre había pedido los medicamentos para su hijo, pero Nueva EPS, que está intervenida por el Gobierno, no se los suministró.
Robledo aseguró que la situación actual del sistema de salud ha agravado en gran medida la atención de los pacientes con este tipo de enfermedades. En el caso de la Nueva EPS, serían al menos 40 pacientes los que no han recibido el medicamento necesario para su tratamiento.
El médico presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos indicó que los problemas en la dispensación de medicamentos se deben principalmente a la terminación de contratos con las IPS encargadas de suministrarlos.
“Más o menos de la Nueva EPS pueden ser unos 40 pacientes que no han recibido el medicamento desde diciembre. Tengo todavía 50 pacientes a los que les puede pasar lo mismo. Hay pacientes hospitalizados en UCI porque empezaron a +sangrar y no tenían medicamento”, alertó Robledo durante una entrevista con la emisora Blu Radio.
En ese sentido, Robledo aseguró que la muerte de Kevin Arley Acosta Pico expone las fallas administrativas de muchas de las EPS del país, reiterando la importancia de implementar medidas para proteger a la población más vulnerable.
Y es que el caso del menor de 7 años ha generado empatía con su familia, pero a la vez indignación por las recientes declaraciones tanto del presidente Gustavo Petro como del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, tratando de desmarcar al Gobierno de su responsabilidad ante la muerte del menor.
De hecho, tanto el mandatario como el ministro achacaron la responsabilidad de su muerte a permitirle montar en bicicleta, actividad que hacía el niño cuando sufrió un golpe que se agravó por su diagnóstico de hemofilia.
En el último Consejo de Ministros, el jefe de la cartera de Salud aseguró que, según los reportes que recibió, Kevin Arley sufrió un “accidente craneoencefálico” tras la caída en bicicleta. Además, afirmó que a los niños con hemofilia se les deben restringir actividades que puedan implicar traumas severos.
“Es entendible que los niños que sufren de hemofilia tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que puedan generarle un trauma violento y hemorrágico grave”, afirmó el funcionario.
La tesis del ministro la retomó el presidente, quien, restándole importancia a la responsabilidad que tenía la Nueva EPS de entregarle su tratamiento, señaló a la mamá como la culpable de la muerte de su hijo por permitirle jugar.
“¿Quiénes son las instituciones que deben prevenir? En primer lugar, la familia. Si se educa más, está en mejores condiciones de prevenir... Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos. Si el médico o el sistema de salud no enseña, la mamá no sabe, las mamás no nacen aprendidas, menos en los niveles educativos muy deficitarios que hay en Colombia”, expresó el presidente, revictimizando, de algún modo, a la familia del menor fallecido.
La respuesta indolente del presidente tuvo una rápida respuesta de la mamá de Kevin Arley, quien le dijo al mandatario que su hijo no murió por una actividad que realiza cualquier niño de su edad, sino por la falta de su medicamento.
“Kevin podía montar en bicicleta. El hecho de que el niño tuviera una caída en bicicleta no significa que por ese lado se vayan a excusar o que digan todos que yo soy la culpable. El niño murió por falta de un medicamento que no se le puso a tiempo, cuando debía ser, no por una caída”, respondió la madre en entrevista con Blu Radio.
Regístrate al newsletter