Bien dicen que en camino largo hay desquite. También que la vida, por lo general, otorga revanchas. El Real Madrid buscará este martes, contra el Benfica de Richard Ríos, sacarse “la espinita” de que el cuadro portugués, en la última fecha de la primera ronda de la Champions, lo privó de quedar entre los ocho clubes que pasaron de manera directa a los octavos de final del torneo.
Ríos ya se encuentra en óptimas condiciones para volver a las canchas después de la luxación de su hombro derecho, y el técnico del Benfica podría disponer de él.
“Ríos y Bah también están. Estamos casi todos. Ahora tengo un grupo más compacto, lo que me permite ser un poco impredecible. Bah ha vuelto y está listo para jugar, al igual que Ríos. No sé si fue el efecto de las ganas de jugar contra el Real Madrid, pero todo ha vuelto”, dijo Mourinho en conferencia de prensa.
En el Estádio da Luz de Lisboa, a partir de las 3:00 p.m. (hora de Colombia), el elenco español buscará la victoria que le fue esquiva el pasado 28 de enero, en ese mismo escenario. Aquel día ocurrió algo que los futboleros recordarán por mucho tiempo. El arquero del club luso, Anatoliy Trubin, marcó de cabeza, al minuto 90+8, el tanto que metió al Benfica entre los equipos que disputarán los play-offs de la siguiente ronda de Champions.
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Ese tanto representó el 4-2 definitivo en el marcador. Gracias a él, los portugueses superaron en diferencia de gol al Olympique de Marsella y se ubicaron en el puesto 24 de la tabla de posiciones con nueve puntos y -2 en diferencia de gol (los galos quedaron con -3).
La alegría de los dirigidos por José Mourinho terminó siendo la tristeza del equipo de Álvaro Arbeloa, que recién había iniciado su encargo al frente del elenco merengue. La derrota en Lisboa los dejó en la novena casilla de la tabla con 15 puntos, uno menos que Barcelona, Chelsea, Sporting de Portugal y Manchester City, que finalizaron quinto, sexto, séptimo y octavo, respectivamente.
Por eso el Madrid, que por su historia tiene siempre la obligación de luchar por el título, disputará por segunda vez consecutiva la ronda de eliminación directa previa a los octavos. Desde que se instaló el nuevo formato de la Champions la temporada pasada, los españoles no han logrado terminar entre los ocho primeros de la liguilla.
Lo mismo le ha ocurrido al Benfica. En la edición pasada finalizaron en el puesto 16 de la tabla. Esta vez les costó más encontrar consistencia. Sin embargo, seguro darán la pelea para convertirse en “la gran sorpresa” de esta edición de la Champions al eliminar al club más ganador de la historia del torneo.
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