Casi seis kilos de oro y más de 2.000 millones de pesos en efectivo fueron decomisados por las autoridades, que desmantelaron una red dedicada a la extracción y comercialización ilegal de oro en el Bajo Cauca antioqueño.
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La operación fue realizada por la Policía de Carabineros y la Fiscalía en el municipio de Caucasia mediante la ejecución de seis órdenes de allanamiento y registro a establecimientos dedicados a la compra-venta de metales preciosos de origen ilícito.
En esas pesquisas, los organismos de seguridad se incautaron de 5.846 gramos de oro, cerca de 2.200 millones de pesos en moneda colombiana, 8.800 dólares, un revólver y 420 gramos de mercurio.
Fuera de eso, fue capturada una persona en flagrancia, que deberá responder ante la justicia por la presunta comisión del delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
“Esta suma de dinero en efectivo es la mayor que se ha incautado por parte de esta dirección en los últimos años”, apuntó el director de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Antioquia, brigadier general José James Roa.
Las autoridades e investigadores sociales han advertido que a través de la explotación y comercio “pirata” del oro se mueven cantidades inmensas de dinero que, en buena parte van a dar a los grupos armados al margen de la ley.
El proceso comienza con la comercialización local, a través de compraventas comunes en el centro de los pueblos de las zonas auríferas, y hay personas que van hasta las minas a acopiar el oro.
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Luego, para darle una apariencia de legalidad, acuden a la falsificación de documentos que acrediten la condición como mineros artesanales o poseedores de títulos mineros. Finalmente, y luego de pasar por otros eslabones, ese metal precioso va a dar a mercados internacionales.
La cotización actual, que registra máximos históricos de más de 3.100 dólares la onza troy, es uno de los factores que ha incentivado el comercio ilegal.
“Esta actividad genera grandes daños para el ecosistema por la alta deforestación, la contaminación de cuerpos hídricos y la destrucción de la capa vegetal en esta zona”, añadió Roa.