La misma estrategia que ha logrado reducir en Medellín los casos de dengue, de más de 17.000 en 2013 a 1.001 el año pasado y 369 en lo que va de este año, será aplicada a partir de la próxima semana en el Bajo Cauca y parte del Nordeste antioqueño.
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La confirmación de la noticia la dieron el director de Salud Ambiental y Factores de Riesgos de la Secretaría de Salud de Antioquia, Iván Darío Berrío, y el coordinador del Programa de Control Biológico del Dengue del Pecet, Iván Darío Vélez.
“Como nueva estrategia, Antioquia está implementando un proyecto de investigación con la bacteria Wolbachia. Tras los resultados positivos en Medellín y su área metropolitana, se realizarán pruebas en ocho municipios: seis del Bajo Cauca, además de Remedios y Segovia. El proceso incluye una etapa de sensibilización, la cría y posterior liberación de mosquitos con Wolbachia, seguida de cuatro meses de liberación y tres de seguimiento para evaluar la reducción en la transmisión del dengue”, dijo Berrío.
La intención es posteriormente seguir cubriendo las áreas endémicas hasta librar a este departamento de una enfermedad que, por el contrario, en el mundo entero se extiende cada vez más debido en buena medida al aumento de las temperaturas por el llamado cambio climático.
La Wolbachia es una bacteria que habita dentro de muchos insectos e impide que se transmitan los virus del dengue, Zika y Chikungunya. Al ponerla en el mosquito Aedes aegypti normal, que no la tiene y es justamente el vector de estas enfermedades, hace que la picadura se vuelva inofensiva.
“El gobernador, a través de la anterior secretaria de salud, la doctora Marta Ramírez, conoció los excelentes resultados de sostenibilidad del control biológico de dengue en Bello, Medellín e Itagüí, donde la bacteria sigue presente en el tiempo y continúa disminuyendo la transmisión; nos reunimos con él, realizamos la presentación del programa y manifestó que esto era lo que quería para Antioquia”, explicó por su parte Vélez, quien fue el fundador del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales (Pecet) en la Universidad de Antioquia y lo dirigió durante 40 años.
El científico detalló que durante todo este año se han hecho campañas de comunicación y sensibilización con las comunidades y que la próxima semana comenzará la fase fundamental de liberación de mosquitos con Wolbachia en los seis municipios del Bajo Cauca (Cáceres, Caucasia, El Bagre, Nechí, Tarazá y Zaragoza), lo mismo que en Remedios y Segovia, en el Nordeste.
Esta es una zona con grandes complejidades para la llegada de los equipos y los procesos de concertación con las comunidades, no solo por las difíciles condiciones de orden público y la presencia de grupos armados ilegales, sino por la minería ilegal que genera un movimiento constante de población.
“Es fundamental hablar con la gente porque, de lo contrario, se preocuparían al ver que liberamos mosquitos y podrían pensar que los estamos enfermando. Con este enfoque, el mosquito ya no se ve como el enemigo o el asesino, sino como el aliado para controlar la enfermedad”, apuntó Vélez.
Ya hay instalados insectarios en El Bagre y Segovia, con huevos procedentes de la biofábrica que tiene el Pecet en la Universidad de Antioquia. Su liberación partirá de la elaboración de mapas urbanos de las localidades antes mencionadas; en ellos se trazan cuadrantes de 50 metros por 50 metros (2.500 metros cuadrados) y en cada uno de ellos los expertos dejarán en libertad alrededor de 200 mosquitos adultos que actuarán como una especie de “caballos de Troya”. El proceso se repetirá de manera religiosa durante 20 semanas en total.
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Para ello, el Pecet cuenta con un equipo de más de 40 profesionales, entre médicos, bacteriólogos, entomólogos, expertos en mapas y en biología molecular, comunicadores sociales, antropólogos y sociólogos.
Lo que debe ocurrir de ahí en adelante es que estos se apareen con los mosquitos locales y transmitan la Wolbachia a sus descendientes. Eso asegura que las nuevas generaciones de Aedes aegypti de ese entorno no volverán a ser lesivas para la salud.
Estudios desarrollados en Inglaterra y citados por el profesor Vélez indican que el efecto protector dura por lo menos 80 años.
La inversión se acerca a los 2.000 millones de pesos, que son financiados de manera conjunta por la Gobernación, la Cámara de Comercio, la Fundación Fraternidad Medellín y la U. de A.
Cuando se cubra esta parte del departamento y tan pronto la capacidad logística lo permita –ojalá el próximo año–, la próxima estación sería la subregión de Urabá, otra zona endémica para dengue, y esto se haría buscando el apoyo de bananeros y ganaderos.
“Este es el método de control del dengue más innovador que existe en el mundo. Las vacunas son costosas y no del todo eficaces, y los insecticidas ya no funcionan porque los mosquitos desarrollaron resistencia, además de causar daños ecológicos”, destacó el coordinador del Programa de Control Biológico del Dengue.
Se espera que los resultados en las nuevas zonas de aplicación se perciban en los índices del dengue el mismo año siguiente, 2027.
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