La Fuerza Aérea reemplazará la vieja flotilla de aviones Kfir por los Sabb Gripen de origen sueco. La decisión la tomó el presidente Gustavo Petro y, con esta compra, pretende también obtener beneficios de compensación para Colombia.
Desde hace varios meses se viene rumorando que el Gobierno Petro estaba explorando el mercado de aviones militares con Suecia.
De hecho, en la prensa de ambos países se filtró en noviembre del año pasado que la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) se iba a dotar de ese “caza sueco” aunque no iba a ser la primera elección, pues algunos militares habrían preferido aviones Dassault Rafale, que son fabricados por Francia.
El Saab 39 Gripen es “un caza polivalente ligero, monomotor, desarrollado en los años 1980 por el consorcio de empresas suecas IG-JAS, liderado por la compañía aeroespacial Saab“.
EL COLOMBIANO conoció que cada unidad de los Saab Gripen cuesta entre 110 y 120 millones de dólares. Son loa aviones de combate más económicos respecto a sus competidores: el Rafale francés (200 a 240 millones de USD) y el F-16 de USA (170-190 millones de USD).
Así, la flotilla de 16 aviones Saab Gripen le costaría al Estado colombiano 1.900 millones de dólares (ver tabla).
La hora de vuelo del Gripen es también la más económica, con 7.900 dólares aproximadamente. Mientras que los franceses cuestan 28.000 dólares por cada hora en el aire y los de fabricación gringa cuestan 12.000 dólares.
“Nuestro paquete de cooperación industrial y Offset para el país permitirá la transferencia de conocimiento y tecnología en diferentes industrias, fortaleciendo la economía del país y generando múltiples beneficios para los colombianos, entre ellos la creación de empleos”, señaló Micael Johansson, CEO de Saab.
El costo de operación a 30 años de loa aviones Saab sería de 2.350 millones de dólares. Mientras que los aviones de fabricación francesa costaría entre 4.900 y 5.400 millones de dólares y los de Estados Unidos valdrían entre 3.800 y 4.200 millones de USD.
La flotilla de aviones que llegará a Colombia, además, ya es operada por la fuerza aérea de Brasil. Serán dos países en América Latina con las mismas aeronaves para el combate.