Durante un recorrido por el Parque Nacional Natural Pisba, en el departamento de Boyacá, un ejemplar de puma (Puma concolor) fue registrado en medio del paisaje de páramo.
El avistamiento se produjo en zona de alta montaña, donde el felino fue observado sobre una formación rocosa en condiciones de neblina. El registro fue realizado por Carlos Albeiro Vega, funcionario del área protegida, quien documentó la escena durante actividades de monitoreo en el parque.
Entérese: Video | El impactante programa de 60 Minutes sobre las aves de Colombia, el país con más especies del mundo
Los corredores biológicos del puma en la Cordillera Oriental
De acuerdo con la información publicada en redes sociales por Parques Nacionales Naturales de Colombia, la presencia de este ejemplar no es aislada en la zona. El puma ha sido registrado previamente en distintos puntos del área protegida, del Parque Nacional Natural Pisba ubicado en la Cordillera Oriental de Colombia, en el departamento de Boyacá, entre los municipios de Pisba, Mongua, Tasco, Socha y Socotá, y en el municipio de Támara en Casanare.
Esta área protegida, según la entidad, está conformada por ecosistemas de páramo, subpáramo y bosque altoandino, que cumplen con la regulación y nacimiento de sistemas hídricos que alimentan las cuencas de la Orinoquía y el Magdalena. Además, el territorio tiene un valor histórico, al hacer parte de la denominada “Ruta Libertadora”, utilizada en 1819 durante la campaña independentista para el avance hacia el centro del país y los escenarios de las batallas del Pantano de Vargas y el Puente de Boyacá.
Le puede interesar: Cattleya, la cóndor que nació en Cundinamarca con raíces en el Parque de la Conservación
Los registros tomados del puma con color, se han logrado a partir del trabajo de monitoreo con cámaras trampa instaladas en el territorio, así como por los reportes entregados por comunidades locales y las labores de seguimiento de los guardaparques. La información recopilada en campo ha permitido confirmar el tránsito del felino por sectores de alta montaña dentro del área protegida, donde mantiene presencia en ecosistemas de páramo y bosque altoandino.
¿Por qué la presencia de un puma es una buena noticia para los ecosistemas de Boyacá?
Para David Echeverri López, biólogo de la Universidad de Antioquia y especialista en gestión ambiental, la presencia de un puma en un ecosistema de alta montaña es una señal de que las condiciones ecológicas necesarias para sostener la fauna silvestre siguen presentes.
“La presencia de un puma siempre son buenas noticias desde el punto de vista ecológico porque estamos hablando de uno de los depredadores más grandes que tienen nuestros ecosistemas andinos”, explicó el experto a EL COLOMBIANO.
Lea también: El fuerte llamado de Cormacarena a la U. Nacional por dejar morir 15 caimanes llaneros en tres sedes
Echeverri señaló que esta especie requiere amplias extensiones de territorio, disponibilidad de presas y conectividad entre hábitats para poder desplazarse. Por esto, un registro de este tipo indica que aún existen procesos ecológicos que permiten mantener el equilibrio natural del ecosistema.
“En pocas palabras, demuestra que el ecosistema está funcionando y que conserva su integralidad. Su presencia en los páramos y bosques altoandinos refleja la importancia de mantener estas zonas en buen estado, pues son corredores fundamentales para la fauna silvestre. Somos muy privilegiados de tener una especie como el puma deambulando por estos bosques”, dijo a EL COLOMBIANO.
El especialista agregó que el puma es considerado un indicador de buen estado de conservación debido a que ocupa los niveles más altos de la cadena alimenticia. Su permanencia en un territorio depende de la existencia de poblaciones saludables de presas, cobertura vegetal suficiente, disponibilidad de agua y bajos niveles de perturbación.
Las especies como el puma, el jaguar o el oso ocupan los niveles más altos de la cadena alimenticia, por lo que su conservación tiene efectos sobre todo el ecosistema. “Cuando protegemos estos animales que están en la cima de esa pirámide ecológica, estamos protegiendo todo lo que hay por debajo”, afirmó.
Es por eso que la especie es considerada una “especie sombrilla”, ya que las acciones destinadas a su protección benefician a numerosas especies de flora y fauna que comparten su hábitat, además de promover la conservación de corredores biológicos y procesos de restauración ecológica.
Sin embargo, advirtió que el puma continúa enfrentando amenazas asociadas a la transformación del paisaje. Entre ellas mencionó la fragmentación y pérdida de hábitat, la expansión de actividades productivas sobre áreas naturales, la disminución de presas por la cacería y los conflictos que pueden surgir con actividades ganaderas cuando los animales domésticos ocupan zonas cercanas a los corredores utilizados por los felinos.
De interés: La historia del árbol de 200 años que le dio nombre a un pueblo de Antioquia y hoy lucha por sobrevivir
¿Qué amenaza al puma? Estas son las presiones que enfrenta el felino en Colombia
Aunque el puma no se encuentra en peligro crítico de extinción debido a su amplia distribución en Colombia y otros países de América Latina, continúa enfrentando presiones que comprometen su supervivencia a largo plazo. Para David Echeverri, una de las principales amenazas es la transformación de los ecosistemas por donde transita la especie.
El experto explicó que la fragmentación de los bosques, los cambios en el uso del suelo y la expansión de actividades productivas sobre áreas naturales reducen el hábitat disponible tanto para el puma como para las especies de las que se alimenta. Esta situación limita la conectividad entre ecosistemas y dificulta el desplazamiento natural del felino.
A esto se suma el aumento de conflictos entre la fauna silvestre y las actividades ganaderas, pues la ampliación de la frontera agropecuaria acerca animales domésticos, como bovinos, cabras, caballos y aves de corral, a las zonas utilizadas por los pumas, incrementando los encuentros entre ambas especies.
Otra presión importante es la cacería de las presas naturales del puma. “No es que cacen al puma, sino a sus presas. Entonces se reduce la disponibilidad de alimento y esa disminución hace que los animales deban desplazarse mayores distancias en busca de comida, generando riesgos tanto para ellos como para los animales asociados a las actividades agropecuarias, especialmente vacas, algunos caballos y también gallinas”. afirmó el biólogo experto a EL COLOMBIANO.
Frente a este panorama, el especialista destacó la necesidad de fortalecer las estrategias de conservación, la restauración de ecosistemas y los acuerdos con comunidades locales para garantizar la coexistencia entre las personas y la fauna silvestre. Para Echeverri, proteger a esta especie también significa conservar los bosques, las fuentes de agua, los páramos y cientos de organismos que dependen del equilibrio ecológico que estos territorios mantienen.
- ¿Qué tipo de felino fue avistado en el Parque Nacional Natural Pisba?
- Se registró un ejemplar de puma (
Puma concolor), una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas de alta montaña al actuar como un depredador tope que regula las poblaciones de otros mamíferos.
- ¿En qué municipios de Colombia tiene presencia el puma de alta montaña?
- El puma transita por los ecosistemas protegidos de los municipios boyacenses de Pisba, Mongua, Tasco, Socha y Socotá, extendiendo su corredor biológico hasta el municipio de Támara, en el departamento de Casanare.
- ¿Cómo logran los guardaparques registrar a los pumas sin ahuyentarlos?
- Se utilizan cámaras trampa instaladas en el bosque altoandino y el páramo, las cuales toman fotografías y videos automáticos mediante sensores de movimiento