A pocas semanas de que se lleve a cabo la primera vuelta presidencial, dentro de las propias campañas se presentan roces internos. Lo que comenzó como una alianza estratégica para conquistar el voto de opinión y el sector de centroderecha, enfrenta su primer bache público.
Juan Daniel Oviedo, candidato a la vicepresidencia, marcó distancia frente a la intención de su fórmula, Paloma Valencia, de nombrar al expresidente Álvaro Uribe como ministro de Defensa en un eventual gobierno.
La controversia estalló tras las declaraciones de la senadora Valencia durante un evento político en Antioquia, donde lanzó la siguiente propuesta que sacudió el tablero electoral:
“Yo le tengo una misión a Antioquia. Yo tengo visto un ministro, yo necesito que los antioqueños me lo convenzan. Yo quiero al presidente Uribe repitiendo la seguridad democrática. Y les digo una cosa, no solo vamos a recuperar la seguridad democrática”, afirmó Valencia.
La respuesta de Oviedo: “No es el mensaje”
A Oviedo esto no le cayó tan bien. En entrevista con Blu Radio, al ser consultado sobre si respaldaba la idea de ver al exmandatario en la cartera de Defensa, fue tajante:
“No, me parece que no es el mensaje y se lo dije a ella anoche, pero hay que respetarla. Sabemos que somos distintos, yo no la voy a cambiar a ella”, aseguró.
Pese al malestar, Oviedo intentó suavizar su posición y dijo que a la final “la presidenta es ella, y ella va a tomar las decisiones de su gabinete”.
Lo más llamativo de lo que dijo, sin embargo, dijo que él “como vicepresidente, soy una rueda de repuesto, una llanta de repuesto. El problema es que el carro, ese Renault 4 que nos va a entregar este gobierno, que ella va a manejar, está pinchado. Necesitamos la llanta de repuesto desde el comienzo”.
Ante los cuestionamientos de su propio compañero de fórmula, la candidata presidencial no retrocedió. Por el contrario, reafirmó su jerarquía en la toma de decisiones ejecutivas:
“La presidenta soy yo. La que va a nombrar los ministros soy yo. Y que se acostumbre el país”, respondió Valencia de manera contundente.
Pese al evidente choque de visiones sobre la seguridad y el legado del uribismo, Oviedo aseguró que la comunicación con Valencia es constante y que su objetivo sigue siendo atraer a los sectores moderados:
“Aquí no hay que poner a la gente a pelear. Nosotros hablamos, Paloma y Oviedo, todos los días. (...) Entonces, ese tipo de decisiones que ella tome, tenemos que respetarlas. Lo importante es que yo confío plenamente en que esta apuesta al gobierno es una apuesta para hacer ganar al centro”.