Santa Marta alcanzó los 37,2 grados centígrados, una cifra que representa cerca de cuatro grados por encima de su promedio histórico. FOTO: Cortesía
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La determinación se debió a las altas temperaturas y el riesgo de desabastecimiento de agua asociado al fenómeno de El Niño. Santa Marta alcanzó los 37,2 grados centígrados, mientras las autoridades advierten una posible reducción de las lluvias en los próximos meses.
Santa Marta alcanzó los 37,2 grados centígrados, una cifra que representa cerca de cuatro grados por encima de su promedio histórico. FOTO: Cortesía
La Alcaldía de Santa Marta declaró calamidad pública, luego de registrar temperaturas de hasta 37,2 grados centígrados y que las autoridades alertaran sobre una posible reducción en las lluvias en el marco del fenómeno de El Niño.
La decisión fue tomada por el Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres (Cdgrd) durante una sesión extraordinaria en la que fueron revisados informes técnicos e climatológicos sobre las condiciones actuales de la capital del Magdalena y los pronósticos para los próximos meses.
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Con esta declaratoria, el Distrito podrá activar mecanismos administrativos y presupuestales de excepción establecidos en la ley para atender posibles emergencias relacionadas con las altas temperaturas y el déficit hídrico.
Según la administración distrital, los registros muestran un escenario marcado por temperaturas récord y una disminución de las precipitaciones en las cuencas de la Sierra Nevada de Santa Marta, de donde proviene una parte importante del agua que abastece a la ciudad.
De acuerdo con los datos presentados durante la sesión, Santa Marta alcanzó los 37,2 grados centígrados, una cifra que representa cerca de cuatro grados por encima de su promedio histórico.
Las autoridades explicaron que las altas temperaturas registradas en Santa Marta no son un fenómeno aislado.
Según los análisis técnicos, la combinación del aumento de la temperatura, el comportamiento de la Zona de Convergencia Intertropical —una franja de la atmósfera donde confluyen vientos que normalmente favorecen la formación de lluvias— y otros factores climáticos, podría reducir la cantidad de precipitaciones durante los próximos meses. Esto significa que la ciudad podría recibir menos lluvias de las esperadas, aumentando la presión sobre las fuentes de agua que abastecen la ciudad.
Esta semana, el Gobierno confirmó el inicio del fenómeno de El Niño en Colombia, un evento climático que llegó cerca de tres meses antes de lo previsto y que podría convertirse en uno de los más intensos registrados desde 1950.
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), las condiciones asociadas al fenómeno ya están presentes en el océano Pacífico ecuatorial. Los modelos climáticos internacionales muestran además una alta probabilidad de fortalecimiento durante el segundo semestre de 2026 y una posible permanencia hasta comienzos de 2027.
Según los análisis técnicos, existe un 96% de probabilidad de que las condiciones de El Niño continúen durante el trimestre noviembre-diciembre-enero y un 63% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte en ese mismo periodo.
Entre las acciones de prevención ante las altas temperaturas se encuentran el fortalecimiento de la gestión integral del recurso hídrico, priorizando el abastecimiento para consumo humano y actividades agrícolas, la implementación de sistemas de alerta temprana para incendios forestales, la revisión de instrumentos de ordenamiento territorial y la protección de la fauna silvestre y los ecosistemas estratégicos.