Uno de los primeros pensamientos que surgen ante una tragedia es cómo sobrevivir y proteger a los seres queridos. En ese instante no hay tiempo para pensar en rescatar el televisor de 70 pulgadas, la cama que se compró con tanto esfuerzo o aquel sofá en el que se descansa después de una intensa jornada de trabajo.
Esto demuestra que la vida está por encima de cualquier bien material. Al fin y al cabo, los objetos pueden recuperarse o reemplazarse, pero no un hijo, una madre, padre, perro, un gato, esposo, una hermana o un abuelo que haya perdido la vida como consecuencia de la tragedia.
Colombia vivió este lunes 10 de agosto uno de los terremotos más devastadores de su historia, solo superado por el ocurrido en Armenia y el Eje Cafetero en 1999. El reciente evento telúrico tuvo una magnitud de 7,4 y ha dejado hasta el momento más de 200 muertos, tres millares de heridos y cientos de desaparecidos.
El epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, pero la fuerza del terremoto también se sintió en ciudades como Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia, donde las autoridades mantienen la alerta ante posibles réplicas y nuevas emergencias.
Los organismos de rescate, bomberos, voluntarios, la Cruz Roja y demás autoridades trabajan a contrarreloj para encontrar con vida al mayor número posible de personas que permanecen atrapadas entre los escombros.
En medio de esta carrera también se han registrado historias de esperanza, como el rescate de Daniela Largos Sánchez, una joven que permaneció atrapada36 horas bajo cuatro placas de concreto tras el colapso de un edificio en Pereira.
Pero también hay historias que han causado profundo dolor, como el hallazgo sin vida de la niña Violeta Guerrero y su abuela, Amparo Jaramillo, cuyos cuerpos fueron recuperados tras el colapso de un edificio en una unidad residencial de Cali.
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¿Qué debe aprender Colombia de Japón y Chile por los terremotos?
Ahora surge una pregunta inevitable: ¿qué puede aprender Colombia de países altamente propensos a los terremotos como Chile y Japón, para estar mejor preparada ante una emergencia de esta magnitud?
Si empezamos por Chile, este país registró el terremoto de mayor magnitud de la historia en 9,5, y ocurrió en 1960, con epicentro en las cercanías de Traiguén y Valdivia.
Este duró aproximadamente 10 minutos y provocó un gigantesco tsunami que arrasó gran parte del Pacífico. Se estima que el número de muertos estuvo entre 1.655 y 2.000, además de más de 2 millones de damnificados.
En 2010, este mismo país suramericano volvió a sufrir un terremoto que alcanzó una magnitud de 8,8 y tuvo su epicentro en la región del Maule, además de dejar más de 500 personas fallecidas.
Japón también fue azotado en 2011 por un gran terremoto de magnitud 9,1, que duró aproximadamente seis minutos y provocó un tsunami que llegó unos 30 minutos después, con olas que alcanzaron alturas de hasta 40 metros.
Los edificios sismorresistentes en Chile y Japón
Desde entonces, tanto Chile como Japón han adoptado amplias medidas de seguridad y desarrollado edificaciones con altos niveles de sismorresistencia, lo que les permite estar mejor preparados para enfrentar eventos tan catastróficos como estos.
Rubén Boroschek, ingeniero civil de la Universidad de Chile, explicó en una entrevista con TVN Chile que los edificios de ese país están diseñados de tal manera que, incluso ante movimientos sísmicos extremos, “se pueden poner de costado y no colapsarán”.
“Desde mucho antes se tomó la decisión de usar muros estructurales y grandes elementos de hormigón que tienen dimensiones en planta muy grandes y que son como panales de abejas: tú puedes tomar el edificio y ponerlo de costado y no va a ocurrir el colapso de una losa pegada a otra, porque hay un elemento muy rígido al interior”, expresó.
El ingeniero explica, además, que la forma de construir en Chile siempre incluye el reforzamiento de las edificaciones, incluso por encima de la materialidad utilizada.
“Los grandes muros en Chile impiden el colapso y también protegen a los elementos divisorios, lo que, al mismo tiempo, impide que se deforme el edificio y que se generen grietas. En cambio, en Venezuela y otros países que utilizan este sistema de vigas y columnas, el edificio se deforma mucho al punto de que puede perder la línea de resistencia de gravedad”, añadió.
En Japón, algunos edificios utilizan sistemas de aislamiento sísmico que separan parcialmente la estructura del movimiento del suelo mediante aisladores colocados entre la cimentación y el edificio. A esto se suman amortiguadores y otros elementos estructurales que permiten disipar la energía del terremoto y reducir las fuerzas que afectan a la construcción.
De acuerdo con el canal Civil Mentors en Español, los edificios en este país deben ser construidos con la finalidad de soportar la mayor cantidad de energía sísmica posible mediante un proceso conocido como “aislamiento sísmico”.
“Las estructuras se colocan sobre soportes de absorción de impactos. Los edificios se apoyan sobre almohadillas de hule en las bases de las columnas, hasta la cimentación. Las adaptaciones de las bases son solo una de las formas en que los edificios se diseñan para resistir terremotos”.
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“Sin embargo, los amortiguadores de movimiento, instalados a lo largo de toda la altura del edificio, también pueden mejorar su resistencia. Si se colocan amortiguadores en toda la estructura, estos pueden reducir el movimiento durante un terremoto y evitar daños estructurales graves”, señala.
No se trata de comparar a Colombia con estos países, sino de aprender de su experiencia y de las medidas que han implementado para estar mejor preparados frente a los desastres provocados por la interacción de las placas tectónicas como las de Nazca, el Caribe y Sudamérica. Los terremotos no se pueden evitar ni predecir, pero sí es posible reducir sus consecuencias y salvar vidas mediante la prevención.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué medidas de seguridad utilizan Chile y Japón para proteger los edificios de los terremotos?
- Chile y Japón utilizan sistemas de construcción sismorresistentes que buscan evitar el colapso de las edificaciones y reducir los daños durante un terremoto. En Chile se emplean, entre otros elementos, muros estructurales y grandes elementos de hormigón, mientras que en Japón algunos edificios incorporan aislamiento sísmico y amortiguadores para disminuir el movimiento de la estructura.
- ¿Qué es el aislamiento sísmico y cómo funciona en los edificios de Japón?
- El aislamiento sísmico es un sistema que separa parcialmente el edificio del movimiento del suelo mediante dispositivos colocados entre la cimentación y la estructura. Estos aisladores permiten reducir las fuerzas que el terremoto transmite al edificio y pueden complementarse con amortiguadores que disminuyen su movimiento.
- ¿Cómo se construyen los edificios en Chile para resistir terremotos de gran magnitud?
- En Chile, las edificaciones incorporan elementos estructurales rígidos, como grandes muros de hormigón, diseñados para resistir los movimientos sísmicos y evitar el colapso. Según el ingeniero Rubén Boroschek, este tipo de diseño también ayuda a limitar la deformación de los edificios durante un terremoto.
- ¿Qué puede aprender Colombia de Chile y Japón para enfrentar los terremotos?
- Colombia puede aprender de Chile y Japón la importancia de fortalecer la prevención, la construcción sismorresistente y los sistemas que reducen el movimiento y la energía que recibe una edificación durante un terremoto. La experiencia de estos países muestra que, aunque los terremotos no pueden evitarse ni predecirse, sí es posible reducir sus consecuencias.