En la línea, dando indicaciones, grita con fuerza. Siempre se ve con el carácter fuerte que despierta el ímpetu, la pasión que siente por el fútbol, profesión a la que le dedica la mayoría de su tiempo. Es un “animal competitivo”, como él mismo ha dicho. Sin embargo, en la calle, es un hombre tranquilo.
El martes en la mañana el italiano Giuliano Tiberti, asistente técnico del Medellín, llegó a la sede del barrio Pilsen en Itagüí en una moto N-Max, conduciendo despacio, como si se moviera por las calles de su país natal y no por las convulsas vías del Sur del Valle de Aburrá, que pocos minutos antes de las 8 de la mañana ya están finalizando el atasco de la hora pico, donde todo el mundo se mueve con afán.
Tiberti, que llevaba un casco modular –de los que se levanta una parte de la viscera y el rostro queda descubierto–, saludó al portero con un movimiento leve de la cabeza. Después ingresó. En el restaurante que tiene el equipo ya estaban la mayoría de los futbolistas, listos para desayunar.
Otros, como Didier Moreno, llegaron algunos minutos después. Los jugadores hicieron su ritual. En la sede se respiraba un aire tranquilo, a pesar de que faltan dos días para “el partido más importante del año”, como se ha denominado el duelo contra
¿Cuáles son los futbolistas del Medellín que podrían regresar de sus lesiones?
Pasaron poco más de dos horas desde que los futbolistas del Medellín llegaron a la sede y el momento que entraron a la cancha de la sede administrativa, que tiene las mismas dimensiones y el mismo césped que el estadio de la ciudad. En medio de eso, el técnico Alejandro Restrepo habló con la prensa.
Aseguró que hay tranquilidad dentro del plantel. No están confiados, sino que confían en el trabajo que han hecho desde que llegaron de Uruguay, donde jugaron la ida de la serie el jueves pasado. Por calendario, El Poderoso no jugó este fin de semana en la Liga. Eso fue bueno, según la consideración del timonel, porque les dio tiempo de trabajar varios días para pulir detalles, como no lo habían podido hacer desde que empezaron a competir en enero. Juventud de Piedra de Uruguay, que se jugará el jueves en el Atanasio (7:30 p.m.), por la vuelta de la tercera ronda de clasificación a los grupos de esta edición de la Copa Libertadores.
En un lapso de 46 días (entre el 18 de enero, cuando empezó la Liga y el 5 de marzo, cuando jugaron su tercer encuentro en rondas previas de “La Gloria Eterna”), el DIM ha jugado 12 encuentros y es, junto al Deportes Tolima –que también busca cupo a los grupos del torneo continental–, los cuadros criollos que más encuentros ha disputado.
Al Medellín, además, se le han lesionado varios futbolistas clave: Daniel Londoño, Léider Berrío, Yonny González, Daniel Cataño, Baldomero Perlaza, Jhon Edwin Montaño y Léyser Chaverra, casi todos titulares en el planteamiento táctico de Restrepo. Los problemas físicos más graves los tienen Berrío y Chaverra: el primero se rompió los ligamentos de la rodilla, mientras que el otro sufrió un trauma en la rodilla con fisura en la tibia. La incapacidad del primero rondaría los seis meses. La del segundo pasa por dos meses.
Entre tanto, manifestó que Baldomero Perlaza será esperando hasta último momento. En la práctica del martes estuvieron Perlaza y Montaño. El primero hizo dupla con Francisco Chaverra en los ejercicios del inicio de la práctica. El otro se junto con un juvenil.
Cerca estaban Frank Fabra, uno de los referentes del elenco paisa, trabajando con Didier Moreno, quien por lo general es el capitán de El Poderoso. Ambos, después, se mezclaron en grupos que tenían a futbolistas jóvenes para hablarles, darles indicaciones bajo el sol picante que se sintió cuando se acercaba el mediodía del martes en Itagüí. Por el momento, se espera que Daniel Cataño, una de las compras más “sonadas” del Rey de Corazones para el primer semestre del año, termine su proceso de recuperación la próxima semana y esté disponible para jugar antes de que finalice marzo.
Al final de la práctica, los jugadores participaron en la campaña del “balón morado”, que adelantan las autoridades del fútbol por el mes de la mujer. Después, todos se fueron para sus casas. Tiberti, asistente técnico del Medellín, salió en la moto en que llegó, como si estuviera en Italia, rumbo a su hogar.