Las urbes del país se paralizaron por la huelga de los taxistas, presionando al gobierno para no permitir el blindaje de la UE a Uber. Esta es la situación.
Las principales vías de Madrid, como el Paseo de la Castellana, fueron bloqueadas por un gremio de los taxistas que se resiste al fenómeno de empresas como Uber o Cabify. FOTO
afp
Mediadores enviados por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, no lograron llegar a acuerdos ayer con el gremio de los taxistas. Este completa una semana de paro en contra de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de suspender la normativa impuesta por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, para no permitir operaciones de carros en Uber o Cabify a menos que tengan una licencia VTC (vehículo con conductor), emitida con criterios estrictos.
Tras el progreso de dicho recurso en la justicia, inconformidades que venían acumuladas desde el momento en que entraron privados a competirle los clientes a dicho sector, han explotado. Además de la metrópoli catalana, ciudades como Valencia y la capital Madrid vieron sus vías...