Con un registro inicial de 20 personas fallecidas, comenzó el trágico conteo de víctimas en Asia, luego del terremoto de 7,7 grados que afectó a Birmania, China y Tailandia este viernes.
“Por el momento, unas 20 personas murieron tras llegar a nuestro hospital. Muchas personas más resultaron heridas”, declaró un médico del hospital general de Naipyidó, en Birmania, que cuenta con un millar de camas.
El epicentro del sismo se situó a 16 kilómetros de la ciudad de Sagaing, en Birmania, a una profundidad de 10 km, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El terremoto fue seguido de una fuerte réplica de magnitud 6,4 en la misma zona unos minutos después, también a una profundidad superficial de 10 km.