George Wolfe fue conducido por los funcionarios de Migración para que abordara un vuelo hacia Miami. FOTO: CORTESÍA MIGRACIÓN COLOMBIA
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Policía lo ubicó en una zona pública este domingo; tras el procedimiento de expulsión, abordó un vuelo hacia Miami (EE. UU.)
George Wolfe fue conducido por los funcionarios de Migración para que abordara un vuelo hacia Miami. FOTO: CORTESÍA MIGRACIÓN COLOMBIA
Los vecinos del edificio Málaga, en El Poblado, por fin se libraron de la incomodidad que les ocasionaba los desmanes de un ciudadano de origen ruso y con ciudadanía estadounidense que por ser extranjero y tener dinero creía que podía hacer lo que le diera la gana.
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Migración Colombia anunció este lunes que expulsó a este hombre, cuyo nombre es George Wolfe, con lo cual puso fin a una situación que mantuvo en vilo la comunidad de El Poblado por más de dos años.
Fue este el tiempo durante el cual Wolfe mantuvo una actitud desafiante frente a las leyes colombianas, a la autoridad y frente a las quejas que quienes habitan el sector circundante a su residencia habían puesto.
Según le confirmó a EL COLOMBIANO la directora territorial de Migración Colombia, Paola Andrea Salazar, incluso en el momento en que se desarrollaba su expulsión, se conservó altanero y desafiante con los oficiales de la entidad dispuestos en el aeropuerto internacional José María Córdova.
“Amenazó con demandarnos, pero estamos preparado para eso”, dijo la funcionaria al indicar que el proceso está amparado por la facultad discrecional que tiene el Gobierno de admitir, inadmitir o expulsar a cualquier extranjero, más tratándose de alguien que ha afectado la tranquilidad social.
En este caso, el ruso, de 40 años de edad, había consolidado un expediente con múltiples denuncias, sanciones y reiteradas intervenciones de las autoridades en su contra, en particular por el comportamiento que observó en un apartamento de su propiedad localizado en el edificio Málaga, de la comuna 14-El Poblado.
Allí realizaba fiestas de manera constante con música a alto volumen, ingresaba gente en paños menores y observaban comportamientos que escandalizaron a los otros moradores del conjunto residencial
De hecho, algunos vecinos realizaron videos donde se ve al propio Wolfe asomado en compañía de mujeres semidesnudas por el balcón del apartamento y otros en los cuales mujeres en pantis y brasieres, sin camisa salían a la calle después de las rumbas.
Con ello no solo atentaban contra el descanso de las personas que debían madrugar a trabajar y de los niños para levantarse a estudiar, sino que generaban un ambiente de escándalo y confrontación moral.
Ni las sanciones ni las multas lograron detenerlo. De hecho, acumuló más de doce comparendos por infracciones a la convivencia, sin que a partir de ello se planteara un cambio en su comportamiento. Muy por el contrario, seguía con su actitud desafiante frente a la autoridad y de manera reiterada incumplía los acuerdos a los que se comprometía.
La Policía había agotado todos los mecanismos con él; lo último fue un acuerdo para que abandonara voluntariamente el inmueble, lo cual incumplió. Y ante la reincidencia, el impacto en la seguridad y la convivencia, y el desacato permanente a la autoridad, la entidad tomó la decisión de expulsarlo del país por perturbación de la tranquilidad social.
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“Con la Policía coordinamos la puesta a disposición porque ellos tienen mayores capacidades operativas para eso. Ya conocían del caso y estaban pendientes de cuándo podría estar en espacio público, o en zona pública”, contó la funcionaria Salazar.
Las autoridades que le habían estado haciendo seguimiento lo abordaron este domingo, 12 de abril, mientras estaba en un sitio cercano a su vivienda. Fue un operativo policial sin muchos aspavientos pero ya con la decisión tomada de que el camino era su salida del país.
Una vez lo pudieron ubicar, no opuso resistencia, aunque sí continuaba con su altanería consuetudinaria, y lo condujeron a las instalaciones de Migración, en el barrio Belén.
“En Colombia, ningún extranjero está por encima de la ley. Este ciudadano ignoró de manera sistemática las normas, las sanciones y los llamados de atención. Desde Migración Colombia actuamos y tomamos decisiones contundentes. Continuaremos con las acciones de verificación migratoria para garantizar el orden”, dijo por su parte Gloria Arriero, la directora general de Migración Colombia.