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“Aunque sea con baldes sacamos el agua” Eso piensan en el barrio Los Colores de Montería. Y no, esa agua no sale a punta de balde. Las imágenes capturadas por el dron no muestran una cuadra inundada, muestran barrios enteros. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
La inundación en el departamento de Córdoba responde principalmente a lluvias atípicas. En los primeros seis días de febrero cayó toda el agua que los expertos preveían que caería en el mes completo; por eso no hubo alertas. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
Mientras tanto, el gobierno estima que hay más de 200.000 personas afectadas, cientos de viviendas dañadas y el drama innumerable de familias enteras que quizá aún ni siquiera están en el censo. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
La Gobernación asegura que avanza en la “cuantificación de daños”, y en los barrios anegados de la capital crecen el cansancio, las enfermedades y la sensación de abandono. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
“Salgan rápido”. El grito partió la noche en dos. Eran apenas las 10:00 p. m. del sábado 7 de febrero y la lluvia ya mostraba su peor cara. Ni las mascotas se salvaron. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
“Acá no se inundan los ricos, para eso estamos los pobres”, dice molesto un habitante del barrio El Dorado. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
La cotidianidad cambió por completo. Muchos hacen vigilia día y noche a la orilla del agua, cuidando desde lejos lo poco que quedó en pie. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
Como si no bastara con la inundación, ahora temen los robos. El drama de esta atípica temporada de lluvias no golpea únicamente a Montería. Afecta al menos a 25 de los 30 municipios de Córdoba. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
Algunas familias han sido albergadas en escuelas y Coliseos ante la emergencia. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
Algunas mascotas han sido afortunadas de ser rescatadas por sus dueños. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
El Coliseo Happy Lora, es el albergue donde mas gente han rehubicado temporalmente. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
En Montería vigilan las casas para evitar robos mientras el agua baja. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
El agua que expulsó a sus habitantes permanece estancada, oscura, con un olor penetrante. Las plagas comienzan a aparecer y algunas familias sacan serpientes de los pocos bordes secos que quedan. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
Emira Martínez estaba estrenando casa. Pero no es su sueño el que sucumbe ante la inundación; es el sueño de su hijo. Prestó el servicio militar y hace un año se fue para Dubai a trabajar por la casa de su mamá. Lo perdieron todo. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
La represa de la hidroeléctrica Urrá alcanzó niveles máximos, lo que provocó su desbordamiento y el aumento del caudal del río Sinú. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero. -
En Montería están las comunidades más golpeadas. Dos semanas después de la inundación, barrios enteros intentan recuperar algo parecido a la normalidad, pero la hazaña no es solo económica sino emocional. Foto: Manuel Saldarriaga Quintero.
Familias de Córdoba entre el agua y el drama por perderlo todo.
Lluvias atípicas provocaron una de las mayores inundaciones recientes en Montería y municipios cercanos.
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