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Dueños de Farmatodo resistieron la dictadura en Venezuela y hoy sus ventas están disparadas

Mientras decenas de empresarios venezolanos abandonaron el país tras la llegada del chavismo, la familia Zubillaga tomó un camino distinto: quedarse, adaptarse y crecer.

  • En mayo de 2021, Teodoro Zubillaga Reverón, anunció la llegada de Farmatodo a Antioquia. FOTO La República
    En mayo de 2021, Teodoro Zubillaga Reverón, anunció la llegada de Farmatodo a Antioquia. FOTO La República
hace 1 hora
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En medio de la diáspora empresarial que siguió a la llegada de Hugo Chávez al poder y al avance de la llamada Revolución del Siglo XXI, la familia Zubillaga decidió no abandonar Venezuela. A diferencia de otros grupos económicos que optaron por salir ante la amenaza de expropiaciones, los dueños de Farmatodo apostaron por adaptarse a las nuevas reglas del juego, una estrategia que mantuvieron durante el gobierno de Nicolás Maduro.

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Su análisis fue claro: la demanda de medicamentos, alimentos y productos de primera necesidad no se detiene, incluso en un país golpeado por crisis políticas y económicas. Hoy, Farmatodo conserva cerca de 170 puntos de venta en Venezuela, que se han convertido en referencia para miles de ciudadanos en momentos de incertidumbre y escasez, como ha reseñado el medio Las 2 orillas, que ha seguido de cerca la trayectoria del grupo empresarial.

Antes del ascenso del chavismo, Farmatodo ya era una de las compañías más relevantes del país. Tras la muerte de Teodoro Zubillaga en 1976, su hijo Rafael Teodoro asumió la conducción del negocio con apenas 24 años. Dos años después se sumó su hermano Bernardo, con el objetivo de no solo preservar, sino expandir la cadena fundada décadas atrás en el estado Lara.

En 1985, la empresa dio un giro estratégico: adoptó el nombre Farmatodo y dejó de ser únicamente una cadena de farmacias para incorporar productos de uso diario, artículos de belleza y misceláneos. El modelo se fortaleció con la apertura 24 horas, los siete días de la semana, y con parqueaderos gratuitos, un formato innovador para la época.

Antes de que la presión política se intensificara, la cadena ya contaba con 170 establecimientos, cerca de 60.000 empleados y se posicionaba como la primera empresa en ventas al detal y la segunda en ingresos en Venezuela. Aunque la familia decidió diversificar su presencia internacional, nunca cerró sus operaciones en su país de origen.

Colombia, el plan de expansión para reducir el riesgo

La internacionalización de Farmatodo comenzó en 2007, cuando Colombia entró en el radar estratégico de los Zubillaga. Teodoro Zubillaga, el menor de la familia y actual presidente del negocio en Colombia, fue el primero en aterrizar en el país. La expansión no partió de cero: se concretó mediante la adquisición de la cadena argentina Farmacity, que ya operaba en Bogotá.

Además: Un nuevo jugador en el comercio paisa

Desde entonces, la compañía ha consolidado su presencia en las principales capitales colombianas, con tiendas en Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Cali, Valledupar, Villavicencio, Bucaramanga, Cúcuta y Montería. A esto se suma el fortalecimiento de los canales digitales y las entregas a domicilio, en un mercado altamente competitivo donde enfrenta a jugadores como la chilena Cruz Verde y a las droguerías asociadas en Coopidrogas.

La relación de Farmatodo con el gobierno venezolano ha estado marcada por la tensión. En febrero de 2015, el Ejecutivo ordenó la intervención de la cadena y la detención del presidente ejecutivo, Pedro Luis Angarita, y del gerente Agustín Antonio Álvarez. Ambos permanecieron 44 días detenidos en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), acusados de ser responsables del desabastecimiento de medicamentos que afectaba al país desde 2014.

Este episodio fue el primero de varios actos de presión. En agosto de 2018, el propio Nicolás Maduro ordenó públicamente una ofensiva contra Farmatodo por presunta especulación, calificando a la cadena como “un asalto a mano armada contra el pueblo”, en declaraciones transmitidas por radio y televisión.

Argentina y nuevos mercados en la mira

Pese a las dificultades, la familia Zubillaga mantuvo su hoja de ruta internacional. En enero de 2019, Rafael Zubillaga abrió dos locales en Buenos Aires para explorar el mercado argentino, cumpliendo con la normativa local que exige asociarse con farmacéuticos del país. La expansión hacia el Cono Sur marcó un nuevo capítulo en la estrategia regional del grupo.

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En el horizonte siguen mercados como México y Perú, mientras la empresa continúa operando en Venezuela, donde sus 170 tiendas se mantienen como un punto clave de abastecimiento para la población. Como ha destacado Las 2 orillas, la permanencia y constancia de Farmatodo le han dado una fortaleza de marca poco común en contextos de alta incertidumbre política y económica.

Con ventas en alza y una operación diversificada, la familia Zubillaga ha logrado convertir la resistencia en una ventaja competitiva. Sin abandonar Venezuela y consolidándose en Colombia y otros mercados, Farmatodo se ha posicionado como un caso singular de adaptación empresarial en América Latina, a la espera de que nuevos vientos políticos terminen por despejar el panorama en su país de origen.

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