En medio de un panorama económico marcado por dinámicas inflacionarias persistentes y expectativas cambiantes para este año, la inversión en vivienda vuelve a posicionarse como una estrategia central para proteger y hacer crecer el patrimonio en Colombia.
Lejos de representar un riesgo, el contexto actual refuerza el papel de la propiedad raíz como uno de los activos más resilientes del mercado, con capacidad de preservar el valor del capital y aportar estabilidad financiera a las familias.
En este escenario, la constructora Arquitectura y Concreto presentó un análisis sobre las oportunidades que ofrece el sector vivienda, destacando sus beneficios como herramienta de inversión y resguardo frente a la inflación.
Para Francisco Martínez, presidente de Arquitectura y Concreto, la inversión en bienes raíces ha demostrado históricamente ser una alternativa estratégica en contextos económicos complejos.
“Nuestra visión es la de construir un futuro de progreso constante para las familias colombianas. La inversión en bienes raíces ha demostrado ser históricamente una de las defensas más sólidas frente a la inflación, permitiendo que el capital no solo mantenga su valor, sino que experimente una valorización sostenida. Estamos comprometidos a guiar a las personas en este camino, ofreciendo proyectos que no solo son hogares, sino también inversiones inteligentes y seguras”, afirmó.
Según la compañía, la propiedad raíz cumple un doble propósito: resguardar el poder adquisitivo y generar crecimiento patrimonial en el mediano y largo plazo.
Protección del capital y valorización sostenida
Uno de los principales argumentos a favor de la inversión en vivienda es su capacidad de proteger el poder adquisitivo.
La compra de un inmueble constituye un activo real que contribuye a diversificar el portafolio de inversión y a mitigar el impacto de la inflación.
Históricamente, los precios de los inmuebles tienden a ajustarse en línea con el aumento del costo de vida, lo que permite que el patrimonio no se deprecie y, por el contrario, se valorice de manera progresiva.
Esta característica convierte a la propiedad raíz en una inversión menos volátil frente a episodios de incertidumbre económica.
Otro de los beneficios señalados es la posibilidad de obtener rentabilidad a través del alquiler.
El canon de arrendamiento suele incrementarse en función de la inflación, lo que garantiza una renta que se adapta al comportamiento del costo de vida. En un contexto de alta demanda de vivienda en arriendo, esto permite capturar ingresos constantes y sostenibles en el tiempo.
De esta forma, el inmueble no solo preserva valor, sino que también genera flujo de caja periódico para el inversionista.
Arquitectura y Concreto también destaca las ventajas de invertir en proyectos sobre planos, una modalidad que ofrece condiciones diferenciadas frente a la compra de inmuebles terminados.
Entre los principales beneficios se encuentran:
1. Facilidad de pago y opciones de personalización
La adquisición de una propiedad antes de su construcción permite acceder a esquemas de pago más flexibles y a un mayor apalancamiento de la inversión. Estas condiciones no suelen estar disponibles en viviendas ya finalizadas.
Además, cuando la compra se realiza con suficiente anticipación, el comprador puede personalizar aspectos como acabados y detalles interiores, adaptando el inmueble a sus preferencias y necesidades.
2. Valorización progresiva y flexibilidad financiera
La inversión sobre planos ofrece la posibilidad de obtener valorización sobre un inmueble que aún no ha sido pagado en su totalidad, lo que se traduce en un potencial de rentabilidad adicional.
La compañía asegura que facilita este proceso mediante planes de pago flexibles para la cuota inicial, incluso con la opción de estructurar esquemas ajustados a las necesidades individuales durante la fase de construcción.
Un activo estratégico para construir patrimonio
En el contexto actual, marcado por la inflación y la volatilidad de algunos activos financieros, la constructora considera que este es un momento oportuno para invertir en vivienda como mecanismo de estabilidad y crecimiento.
La compra de inmuebles se consolida así como una alternativa para evitar la pérdida de valor del dinero, capitalizarse en el tiempo y diversificar el portafolio de inversión.
Para el sector constructor, la propiedad raíz no solo representa una solución habitacional, sino también una herramienta estratégica para construir patrimonio y dejar un legado financiero sostenible en el largo plazo.