El mercado de las bicicletas en Colombia pedaleó con fuerza en 2025, puesto que las importaciones del sector cerraron alrededor de los US$80 millones.
De hecho, la cifra es más importante al sumar aranceles, fletes y márgenes comerciales, pues se eleva el tamaño real del mercado a entre US$100 millones y US$130 millones anuales a precio público, según estimaciones del sector, basadas en la consolidación de la Dian.
Pero si tenemos en cuenta un análisis de Expert Market Research, que, adicionalmente, incluye al segmento eléctrico, el tamaño del mercado en términos generales asciende a los más de 200 millones de dólares.
Incluso, el informe proyectó que el mercado crecerá a una Tasa de Crecimiento Anual Compuesta del 6,8%.
Reportes de la industria, según consolidado de la Dian
Volviendo a las cifras concretas del consolidado de las empresas, cabe señalar que estas parten de los registros oficiales de comercio exterior que maneja la Dian. De acuerdo con ello, a noviembre del 2025, las importaciones iban en US$70 millones y, “aunque diciembre suele ser un mes de bajo movimiento para el sector, el año habría cerrado cercano a los US$80 millones”, señaló Carlos Ballesteros, gerente y fundador de Bikehouse.
De acuerdo con el empresario, sobre ese monto se paga un arancel del 15%, además de los costos logísticos y los márgenes de comercialización.
“En términos reales, el mercado importó cerca de US$80 millones. Esa es la cifra cierta. A precio público, eso fácilmente se convierte en más de US$100 millones al año”, explicó Ballesteros.
Marcas más vendidas
En el podio del mercado colombiano de bicicletas, medido por valor de importaciones en 2025, el primer lugar lo ocupa H A Bicicletas S.A., con compras externas superiores a US$36 millones y cerca de 496.000 unidades ingresadas al país.
La compañía no solo lidera en facturación, sino que concentra más de la mitad del volumen total importado, apalancada en el segmento de bicicletas económicas, donde el precio promedio ronda los US$70 por unidad. Su crecimiento frente al año anterior fue contundente, consolidando una posición dominante en el mercado masivo.
El segundo lugar lo disputa el segmento premium. Allí aparece Specialized Colombia S.A.S., con importaciones cercanas a US$5,9 millones y poco más de 4.500 bicicletas, lo que la convierte en una de las marcas con mayor ticket promedio del mercado, superior a los US$1.300 por unidad.
En el tercer escalón se ubica Industrias Bicicletas Milán S.A., que registró alrededor de US$5,8 millones en importaciones y más de 86.000 unidades, combinando volumen importante con presencia en gamas medias y económicas.
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Más de un millón de bicicletas se vendieron en 2025
En unidades, el salto es evidente: el año pasado se importaron más de un millón de bicicletas (1’026.950) , lo que representa un crecimiento cercano al 50% frente al periodo anterior en términos de valor importado, 631.445.
Sin embargo, ese aumento no significa necesariamente que todas se hayan vendido. El sector todavía arrastra inventarios acumulados tras el auge del ciclismo durante la pandemia, cuando la demanda se disparó y los fabricantes internacionales incrementaron precios.
Hoy día, muchas marcas compiten con promociones agresivas para liquidar existencias. Lo que sí es claro es el cambio en la composición del mercado.
Un mercado partido en dos
El negocio de la bicicleta en Colombia está dividido en dos grandes segmentos: gama alta y gama baja. Y la diferencia es contundente.
En valor, la gama alta representa cerca del 30% del mercado, unos US$20 millones en importaciones. Pero en unidades apenas equivale al 4% del total. Son bicicletas que pueden costar en promedio entre US$1.200 y US$1.300, e incluso más.
En contraste, la gama baja concentra el 70% del valor y el 96% de las unidades. Son bicicletas que en importación pueden costar entre US$35 y US$60, y que en el mercado colombiano se venden principalmente por debajo de $1 millón o $1,5 millones.
“La bicicleta económica se está volviendo más popular. Es la que más está creciendo”, afirmó Ballesteros.
El fenómeno responde, en parte, a un cambio en el uso. Mientras la bicicleta de alto desempeño sigue asociada al deporte y a estratos de mayor poder adquisitivo, la bicicleta económica se consolidó como herramienta de movilidad y bienestar.
“En un país de 50 millones de habitantes, el mercado potencial para bicicletas superiores a $2 millones es reducido”, expresó Carlos Ballesteros. En cambio, el segmento por debajo de ese rango tiene una base mucho más amplia.
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Niños y movilidad, los motores
Del millón de bicicletas importadas el año pasado, cerca del 25% corresponde a bicicletas infantiles, un nicho que ha ganado protagonismo y que varias compañías están reforzando en su portafolio.
Además, el crecimiento se concentra en bicicletas de entrada, pensadas para movilidad urbana. Las referencias entre $700.000 y un millón de pesos son hoy el corazón del mercado.
El segmento medio y alto, en cambio, enfrenta una guerra de precios. Tras el boom del Covid-19, muchas marcas quedaron con sobreinventarios globales. Algunas empresas están vendiendo prácticamente al costo para salir del negocio, lo que ha presionado márgenes y frenado el crecimiento en ese segmento.
El dólar y los precios
El comportamiento del dólar también juega un papel clave. Aunque la moneda estadounidense ha bajado frente a los picos de años anteriores, muchos inventarios actuales fueron importados con tasas cercanas a $4.400 o $4.500, lo que limita reducciones inmediatas en precios.
Las nuevas importaciones sí podrían llegar más económicas si la tasa se mantiene estable, pero el ajuste dependerá también de la política de precios de los fabricantes internacionales, que en los últimos años elevaron significativamente sus valores tras el auge del ciclismo global.
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¿Hacia dónde pedalea el negocio?
A nivel internacional, el ciclismo de ruta es el segmento que más crece, impulsado por eventos globales y por una mayor participación femenina que ha dinamizado el consumo de bicicletas, ropa y accesorios.
En Colombia, sin embargo, la montaña sigue siendo el punto de entrada más accesible para nuevos ciclistas, debido a sus menores costos iniciales.
Por ahora, el mercado colombiano muestra una tendencia que responde más al volumen, precios más bajos y mayor masificación en un negocio que ya supera los US$200 millones anuales y que, aunque vive una etapa de ajuste en los segmentos premium, encuentra en la bicicleta económica su principal motor de crecimiento.