Por cuenta de las alteraciones de orden público protagonizadas por indígenas que permanecen apostados en el centro de Bogotá –quienes piden un encuentro con el presidente Gustavo Petro–, este jueves la Alcaldía de la capital rechazó lo ocurrido y pidió judicializar a los responsables de hechos de vandalismo.
Los hechos se registraron desde la madrugada sobre la Carrera 10, en el centro de Bogotá, donde decenas de guardias indígenas pertenecientes a comunidades de Putumayo, Nariño y Cauca bloquearon la vía y atacaron buses de transporte público, entre ellos, vehículos de Transmilenio, lo que obligó a la intervención de la Policía.
Frente a ello, el secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, sostuvo que se trata de un “ataque a la ciudad y a los ciudadanos”, por lo que calificó los hechos como “actos criminales, no actos de protesta”, según explicó a la emisora Blu Radio.
Si bien el funcionario confirmó que, por ahora, no hay detenidos por cuenta de los hechos de violencia, aseguró que “no puede haber dudas” y que han “solicitado a la Policía Metropolitana que se hagan capturas en la posibilidad de la aplicación estricta de la ley. No hay protesta detrás de la vandalización de la estructura y del ataque a los ciudadanos”.
Por su parte, el alcalde Carlos Fernando Galán confirmó que sobre las 5:00 de la mañana los indígenas asentados en la Plaza de Bolívar salieron hacia el sector de San Victorino, donde “retuvieron y atacaron buses de Transmilenio”.
“A esta hora la Policía interviene para evitar más actos violentos y de vandalismo que son inaceptables y no constituyen ningún tipo de manifestación social. Hasta el momento desde el Distrito hemos brindado todas las garantías, hemos hecho acompañamiento permanente e incluso ofrecimos un lugar para que las comunidades pudieran estar mientras se daban las conversaciones, pero la violencia contra la ciudadanía y la ciudad no puede ser permitida”, señaló Galán.
En Bogotá permanecen asentados un grupo de 1.800 indígenas de los departamentos de Putumayo, Cauca y Nariño. Llegaron a la capital para denunciar aparentes incumplimientos de acuerdos por parte del Ministerio del Interior y pretenden entablar un diálogo directo con el presidente Gustavo Petro.