Este lunes 6 de abril de 2026, la humanidad ha vuelto a cruzar el umbral del lado oculto de la Luna. A las 18:47 (hora de Colombia), la nave Orión se adentró en la zona de sombra de radio, desapareciendo tras el limbo lunar y dejando a sus cuatro tripulantes en un aislamiento total de 40 minutos. Aunque la escena evoca la hazaña del Apolo 8 en 1968, lo ocurrido hoy marca el inicio de una era tecnológica radicalmente distinta.
El día que batimos al Apolo 13
El hito más relevante de esta jornada se produjo a las 12:56 (hora del Este), cuando Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen rompieron oficialmente el récord de distancia para una misión tripulada.
Al alcanzar los 406.777 kilómetros de la Tierra, Artemis II superó la marca establecida por el Apolo 13 en abril de 1970 (400.171 km). A diferencia de aquella misión, que se alejó de nuestro planeta por una emergencia, Artemis II lo ha hecho hoy como parte de una trayectoria de “retorno libre” diseñada para probar los límites de la cápsula Orión.
Un sobrevuelo de precisión
Mientras que en 1968 el Apolo 8 frenó sus motores para orbitar a solo 110 kilómetros de la superficie, la ejecución de hoy ha sido diferente:
Altitud de paso: La Orión ha realizado hoy su aproximación máxima a unos 6.500 kilómetros de la superficie lunar.
Geología en alta resolución: Aprovechando una iluminación solar oblicua que genera sombras largas, la tripulación ha documentado hoy la Cuenca Orientale, un gigantesco cráter de 930 km de ancho que es casi invisible desde la Tierra.
El eclipse solar lunar: Durante el sobrevuelo, los astronautas experimentaron un fenómeno único: un eclipse solar total donde la Luna bloqueó al Sol desde su perspectiva, permitiéndoles observar la corona solar con instrumentos que no existían en la era Apolo.
Del papel a las pantallas táctiles
El contraste tecnológico en la cabina ha sido evidente durante las transmisiones de hoy. Mientras que el Apolo 8 dependía de una computadora con menos potencia que un reloj digital actual y miles de interruptores analógicos, los astronautas de Artemis II operan hoy la nave mediante tres grandes pantallas digitales y sistemas autónomos que gestionaron el vuelo durante el silencio de radio de esta tarde.
El camino a casa
Tras completar el “latigazo” gravitacional detrás de la Luna, la nave Orión se encuentra ahora en su trayectoria de regreso. El éxito de las maniobras de hoy confirma que el sistema de soporte vital y la estructura de la nave son aptos para misiones de larga duración.
Si el calendario se mantiene, la misión culminará el próximo viernes 10 de abril con un amerizaje en el Océano Pacífico, frente a las costas de San Diego. Hoy, el lado oculto dejó de ser un misterio para convertirse en el laboratorio de la generación que volverá a pisar el suelo lunar.
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