Horas después de su caída, las imágenes de su último escondite revelaron la cotidianidad de un hombre que, hasta hace poco, se consideraba inalcanzable, pero algunos detalles encontrados en su casa dieron indicios de que al parecer estaba enfermo y que rezaba por su destino.
La residencia se encuentra en el Tapalpa Country Club, un terreno privado de casas de descanso caracterizado por su exclusividad. Sin embargo, el interior de la vivienda donde el capo pasó sus últimas horas se distancia de la opulencia esperada.
En las habitaciones (4), según las imágenes reveladas por Milenio y el reporte de las autoridades, se observaron bolsas con medicamentos y un fuerte componente místico: un altar improvisado que tenía figuras de la Virgen de Guadalupe, San Chárbel y San Judas Tadeo, patrono de las causas perdidas.
Entre los objetos religiosos hallaron también una carta con fecha del pasado mes de enero de 2026 con el Salmo 91. “La desgracia no lo alcanzará ni la plaga se acercará a su tienda, pues a los ángeles les ha ordenado que los escolten en todos sus caminos. En sus manos, lo habrán de sostener para que no tropiece su pie en alguna piedra”, decía el texto bíblico.
Además, había un libro de oración de Santa Rita de Casia y un escapulario del Sagrado Corazón de Jesús.
Hablando del medicamento encontrado, era uno identificado como Tationil Plus, el cual, según expertos médicos, es utilizado como complemento terapéutico en casos de insuficiencia renal, padecimiento que, según el reporte de las autoridades, afectaba al capo.
La cocina del inmueble quedó con rastros de una huida interrumpida. Contenedores de comida para llevar cubrían los cajones, junto a una caja de fresas en descomposición, botellas de agua, cartones de leche y una botella de salsa. Otras frutas, verduras, carne y pescado almacenados en el refrigerador.
Estos objetos cotidianos marcaron el final del líder de una de las organizaciones criminales más violentas del mundo, el cual, después del Chapo Guzmán, se convirtió en lo más buscado por parte de las autoridades locales e internacionales.
El factor clave: Guadalupe Moreno Carrillo, ¿un amor en contra?
El rastreo que habría permitido localizar a Oseguera Cervantes no se originó por una falla en su seguridad armada, sino por el seguimiento a su presunta pareja sentimental.
Aunque las autoridades mexicanas no han profundizado en la identidad de la mujer, los informes de inteligencia apuntan a una mujer identificada como Guadalupe Moreno Carrillo, quien habría sido la pieza fundamental para ubicar el paradero del capo en Tapalpa.
Moreno Carrillo, de entre 50 y 54 años, se presentaba en la zona como empresaria. No obstante, su nombre ya figuraba en los radares internacionales.
En 2023, fue incluida en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, acusada de colaborar activamente con la estructura financiera del CJNG. Su movilidad por el fraccionamiento de lujo terminó por exponer la ubicación del líder criminal.
La intervención de Washington: 45 minutos de ráfagas en el cerro
La caída de alias El Mencho tuvo eco inmediato en la política estadounidense. Durante su Discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se atribuyó el éxito de la operación.
Según el mandatario estadounidense, los servicios de inteligencia de su país desempeñaron un papel decisivo para que el ejército mexicano lograra localizar y abatir al objetivo. “Derrocamos a un líder de un cartel siniestro”, mencionó Trump durante su intervención ante el Congreso.
El presidente vinculó este hecho con una estrategia regional más amplia: “Estamos restaurando la seguridad y la dominación de Estados Unidos” en América Latina, aseveró, aprovechando el espacio para mencionar también la captura de Nicolás Maduro ocurrida en enero.
Este operativo no fue silencioso. Una vecina del Tapalpa Country Club relató a El Universal que las detonaciones comenzaron alrededor de las 07:20 de la mañana del domingo 22. Según su testimonio, escuchó a los militares gritar: “Córrele que se nos escapa”.
El miedo impidió que los residentes se asomaran mientras el enfrentamiento se desplazaba hacia las zonas de Alta Gracia y Rancho El Pinto, en la parte alta del cerro. El intercambio de disparos se prolongó por casi 45 minutos. En la acción participó un helicóptero que realizó ráfagas desde el aire.